miércoles, 22 de junio de 2016

La Frustración desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


La frustración es una vivencia emocional ante una situación en la que una expectativa, un deseo, un proyecto o una necesidad no se satisface o no se puede lograr. En las personas Asperger las causas por las cuales pueden experimentar frustración a lo largo de su vida, son varias, y para entender de forma más clara qué es lo que la desencadena en nosotros, le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 La Frustración:


-Me siento como muerto, vacío, triste, no sé, como que debería estar haciendo algo, pero no lo hago. Estoy consiguiendo terminar muchas responsabilidades que tenía pendientes, pero aun así no me siento completo o aliviado. Estoy desmotivado, molesto y quisiera gritar, quisiera simplemente irme a un lugar aislado donde nadie me diga nada, pero lo más que hago es encerrarme en mi cuarto y tratar de pasar el mayor tiempo del día en él: Sólo salgo si es absolutamente necesario y sólo mantengo relaciones con los demás si es absolutamente necesario. Es la primera vez que comento esta sensación de angustia, me viene de vez en cuando, y cuando viene, quisiera no sentirla, quisiera simplemente dejar de sentir. Me resulta más fácil vivir sin alegría y sin tristeza, aunque aceptar estas emociones es básico para aprender a vivir, a veces se vuelven incontrolables y hasta extrañas, ajenas. Sólo espero se me pase, como muchas otras veces, pero siempre viene esta sensación, de forma periódica, por lo general cuando algo no sale como hubiese querido o cuando siento que no estoy haciendo lo que debería estar haciendo. Muchas veces no tiene explicación, otras es producto de nuestras propias experiencias. Lo importante es identificar qué produce esa sensación para poder resolverlo y comprenderlo.

-No estás sólo en eso, entiendo muy bien lo que dices, pues me pasa también. Pero a veces no puedo aislarme y llego al límite de querer salir corriendo y desaparecer en algún hueco.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Lo mismo que se espera para una mujer 'normal', se espera para un hombre 'normal'. Y como el Asperger es una cosa que va por 'dentro' de uno, es normal que nadie repare que las presiones sociales suelen ser muy dañinas para nosotros. No es visible para la gente ese daño. Por otra parte, yo veo que tampoco hay que culpar a la sociedad de todo lo malo que nos pasa. Por ejemplo yo no veo muchas "alternativas para aspies" en el sentido de estilos de vida propiamente hablando. Un joven debe estudiar o trabajar, y si no ¿qué otra cosa le queda hacer para ser productivo? En todos los casos siempre tendremos que salir a socializar ¿Quién tiene los huevos para tirar todo a la mierda y salir de mochilero por el mundo y romper con el status quo? Son los menos ésos. Yo me inclino por aprender a llevarnos bien con el mundo que nos ha tocado vivir, tomando los requisitos necesarios para sufrir lo menos posible. En el camino encontraremos cosas que disfrutar, eso es seguro. Así hay que mentalizarse.

-Me frustro muy rápido y a veces no puedo controlar mi enojo. Por estas actitudes muchas veces me catalogan de "chiquilina", "inmadura" o que "todo gira alrededor mío". Me molesta que por cosas que no me doy cuenta, me dicen que no me importa la otra persona.

-Yo también soy así y me recuerda a momentos significativos de mi vida como en el secundario cuando me cambié de colegio y fue una tortura. Luego ahora ya son 8 años de cursar una tecnicatura en la universidad y todavía no me graduo. La baja tolerancia a la frustración me ha hecho la vida un tanto difícil, pero creo que en la lucha, la constancia, la disciplina y la perseverancia está la base del éxito, por eso no me doy por vencido a pesar de que sé que voy a volver a irritarme unas cuantas veces más antes de alcanzar mis objetivos.

-Yo también soy bien fácil de frustrar a veces. En mi caso, me ha servido saber que la frustración es muchas veces un enojo conmigo mismo por no exigir correctamente mis derechos. Entonces, al saber que el enojo es conmigo mismo, ya no soy tan grosero.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Mi pequeña aspie también tiene cero tolerancia a la frustración y no sabe canalizar sus emociones. Es una enorme tarea que tengo por delante. Todavía no sé qué estrategias utilizar.

-Me frustra cuando salgo con las amistades de mi esposa y ella tiene que justificarme porque de repente tratando de seguir el sentido del humor de las conversaciones, alguien termina ofendido, o peor aún: Les ofende más que yo parezca indiferente y no me disculpe en el momento ante las muestras de incomodidad.

-Desde los 15 a los 24 años viví de esa manera, fue una etapa triste, sola, donde no veía salida, donde me sentía inferior en muchos sentidos, con falta de control sobre mí, con la frustración y rabia de no entender a las personas, al punto de odiarlas. Hoy en día mi ambiente no ha cambiado, hay el mismo tipo de personas, pero lo que cambió fue mi actitud frente al mundo y la aceptación de quien soy, hermosamente imperfecta, al final todo, todo depende de uno.

-Yo estoy en tratamiento psiquiátrico ahora, pero creo que mi psiquiatra no tiene mucha idea sobre TEA.

-Yo también estuve en tratamiento y no se especializan en el área, al final es super complicado que te ayuden de manera integral.

-Me pasa lo mismo, amo algunas cosas de mi persona que nadie más tiene, pero al mismo tiempo odio no poder realizarme ni laboral y emocionalmente por este síndrome, y me gustaría que hubiese una cura para lo malo del Asperger, sin eliminar la esencia del mismo, como por ejemplo: Mi perfeccionismo...

-En lo personal pienso que muchos necesitan ser restaurados interiormente (en algún punto me incluyo). Se restaura lo que está deteriorado o destruido, pero es un tema muy amplio, imposible decir algo sin extenderse mucho; cada uno tiene su visión del problema.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Este semestre en la facultad decidí tomar dos asignaturas, cada una con su grado de complejidad, y yo con una dosis de confianza en mí mismo producto de venir cinco semestres consecutivos en alza, me veo en la situación de que no me ha ido bien en ninguna. Había tomado la decisión de escoger al menos una y remontarla, pero me decepciona a veces mis propias actitudes: auto-saboteos, como una voz interior que me dice: "Olvídate, no vas a poder". También se me han presentado otras cosas de por medio, los típicos 'imprevistos' del cotidiano, que me han hecho prorrogar las obligaciones académicas a la última de mis prioridades personales. Quizá también utilicé estos imprevistos como coartada para justificar los auto-saboteos. Ahora estoy completamente DESCONECTADO de la universidad, voy al edificio y antes de entrar, me devuelvo al coche y huyo en él a un lugar donde nadie me moleste ni se me acerque; a un bosque o a un camping. Creo que en todo esto hay una mezcla de todo una serie de cuestiones que tienen que ver con la personalidad y vale hacer autocrítica: Falta de madurez, baja tolerancia a la frustración, cansancio crónico, etc. No quiero hablar mucho del tema en mi casa porque no quiero preocupar a mis familiares. Mis amigos de la facultad me aconsejan porque ya lo han pasado, pero a veces no creo ser comprendido del todo, dicen que hay que luchar en todas hasta las últimas consecuencias y pasan por alto las características de muchos de nosotros que ante la frustración, tendemos a procrastinar y huir. Sólo siento que debo corregir un poco esa actitud huidiza ante las adversidades y tratar de vencer los pensamientos debilitantes que nos juegan a veces malas pasadas y terminamos haciéndoles caso, que a corto plazo nos hace sentir aliviados, pero a largo plazo nos arrepentimos.

-Me encierro ante mis propias luchas, desconfías más del mundo que te rodea, y los halagos se los lleva el aire. La depresión nos carcome a todos en algún momento de nuestras vidas, y al compartir vidas tan parecidas, comprendo tu sentimiento, tu cansancio acumulado, tus deseos frustrados, tus miedos. Cuesta en esos momentos comprender que estos dolores del alma nos sirve para ser más fuerte porque nos gana el miedo.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Con humildad, creo tener limitaciones, pero hay algo muy interesante en la vida. Muchas veces nos empeñamos en tener algo y nos frustramos tanto por no conseguirlo, pero sin embargo, cuando una puerta se cierra, se abre otra que muchas veces te lleva a algo mucho mejor que lo anterior. Parece una frase trillada, pero si no fuera verdad, la gente no podría seguir adelante!

-Yo me siento frustrado por muchas situaciones, estoy saliendo de una depresión terrible que dejó estragos en mi salud, terminé en el médico esta vez. Cuestiones personales me llevaron a un período de depresión, aislamiento y ansiedad, además se me juntó lo profesional, como compositor me sentí frustrado. Vivo en un lugar donde no puedo hacer mi música porque no tengo los medios para hacerla como me la imagino, es frustrante esforzarte por hacer algo genial y ver que no lo puedes llevar a cabo por razones que no corresponden a lo musical; además en un arranque arrojé mi Lap y perdí mi trabajo que eran tres discos compuestos. Me deprimí, perdí el sentido a todo, dejé de comer por semanas, me sentí un inútil, pensé en suicidarme, me la pasé llorando, golpeándome la cabeza a diario, no dormía. Se me juntó todo, lo profesional, la cuestión personal, me sentí impotente, le dije a mi familia que me apoyara para grabar mi disco como yo quería, no me pueden ayudar porque es muy costoso, además de tener que contratar músicos de sesión. Pensé si no fuera aspie quizá podría hacer más; los NT salen y hablan y pueden convencer a otros, pero yo no hablo, estoy solo en un cuarto componiendo y no sé pedir apoyo, me sentí sin salida, una de las cosas que me ayudaron, fue hablar con Jésica, ver la lucha que ella, las palabras de mi amiga Lily, Pao y demás aspies hacen por difundir y hacer que nuestra situación como aspies sea conocida, me hicieron pensar que no podía quedarme así, que debía esforzarme, buscar la manera de llevar mis proyectos; de por sí muchos piensan que somos inmaduros, incapaces de planificar, muchas cosas dicen que no podemos hacer, así que me levanté de nuevo, apenas llevo unas semanas bien, hay días que quiero caer, pero estuve tan mal que no quiero volver a pasar por eso, no quiero lastimarme físicamente de nuevo, no quiero ser un inútil, a como sea haré mi proyecto, porque es lo que yo hago, es para lo que sirvo y es una manera de demostrar que no somos inútiles.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Ayer me quedé hablando con unos "amigos" (me llevan más de 20 años) y uno que es muy sabio, me dijo que yo era "un águila que se creía pollo, que tenía que lanzarme al vacío y así desplegaba las alas". Y yo a todo decía sí, yo sé todo eso y veo frases de superación y vídeos y trato de rodearme de gente así, y aun no entiendo porqué no rompo esos muros que bloquean todo ese potencial que tengo, los estoy intentando romper con un tenedor.

-Me siento impotente también en estos momentos, pero tengo la esperanza de que mi poder superior me ayudará a salir poco a poco de eso.

-No logro graduarme de la carrera que estudio actualmente. Y no es por falta de capacidades ni de comprensión, al contrario, asimilo todo muy bien y logro sobresalir. Pero he intentado mucho, y siempre surge alguna depresión a mitad de semestre, o los problemas me agobian. Tengo malos entendidos con mis compañeros y luego no quieren trabajar conmigo, a veces no comprendo la raíz del conflicto, he intentado hacerlo sola y trabajo mejor, pero luego de un tiempo suceden más situaciones que me frustran y me alejo, hasta que vuelvo a retomar. Acabo de dejar un semestre por problemas de salud de mi papá que me desestabilizaron mucho, y otros inconvenientes que me hacen sentir insegura. Pienso retomar el semestre que viene en otro turno, pero quiero lograrlo, y siento que es mi estado de ánimo, cuando estoy rodeada de tantas personas, lo que me hace decaer. No me siento bien estando rodeada de personas con las que no puedo relacionarme.

-Yo sufro de lo mismo, me definen como alguien muy inteligente e incapaz de cerrar el círculo. Dicen mis profesores: "Presentas trabajos científicos, das foros, talleres, y no eres capaz de explicar tu proyecto final". La verdad mi TOC perfeccionista se impone y es una tortura. Por ahora mis profesores han tenido mucha paciencia, pues en la última presentación rompí en llanto y retrasaron la presentación un mes, pues están conscientes de mi condición. Me distraje un tiempo asumiendo otras responsabilidades, pero ahora las dejo para volver a dedicarme a mis proyectos y presentarlos de una vez.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-No puedo creer la similitud, de lo que vives, con mi situación, de hecho llegué a cambiarme de carrera y todo. En la que estoy ya retiré un año completo, y  lo que menos soporto son los cuestionamientos que surgen de las personas hacia esa decisión, y menos trabajar en equipo; por una parte me gusta porque suelo delegar funciones, pero siento que me tomo en serio lo que hago y los demás no, incluso siento a veces que se aprovechan recargándome de trabajo, pero ¿sabes? aún sigo luchando; sabiendo que tengo la condición Asperger, me hace sentir menos culpable, tomando el control de la situación ¿y sabes? después de todo, ya hoy en día no pienso en rendirme, me proyecto viéndome recibir el título y luego me veo desenvolviéndome y superándome a misma cada día como profesional. Te invito a no rendirte, a conocerte más y más cada día, las debilidades para fortalecerlas, y las virtudes también. Las dificultades para mí son desafíos, está en uno, tomarlo o rendirse.

-Antes que nada: Relájate. Sé, y de sobra, que suena muy fácil, pero hacer es lo peor que nos pueden pedir, antes que nada debes reconocerte, o sea, sé, plantéate tus cualidades y defectos, las habilidades potencialízalas, y los supuestos defectos reinterprétalos. Ejemplo: Uno de mis defectos, según los demás y yo, es mi enorme intolerancia hacia la gente que se concentra en lo superfluo y banal, antes eso me enojaba y deprimía, y todo porque todo mundo me decía que yo era el malo, que por mi terrible carácter, la gente me huía, al día de hoy veo esa intolerancia como una cualidad, soy selectivo y me gusta rodearme de gente extraordinaria; como dice un dicho: “El que anda con lobos, a aullar se enseña”, y como yo digo, a mí me gusta aullar con armonía, explotando mi tesitura y registro. Traducción: Me gusta rodearme de gente que domine su área de interés y que su ser, pensar y hacer, diste de lo que la sociedad considere como "normal" o "correcto".
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Todo el mundo tiene que tener un proyecto de vida, no queda otra. Algo con qué levantarse al otro día para hacer algo nuevo. Quizá en muchos de nosotros, el proyecto de vida sea tratar de mantener el equilibrio en el mencionado "círculo vicioso". No es que no podamos trabajar o estudiar porque somos "aspies". Está demostrado que ser trabajador o estudioso es excluyente de cualquier condición. Yo me he dado cuenta que lo importante en la vida es ir a un ritmo prudente, mirando siempre al que 'está mejor' que uno, pero no para compararse, sino para sacar aprendizajes de esa persona e incorporarlos a uno mismo. La experiencia me ha dado a entender que la voluntad es muy importante para hacer cosas que a uno mucho no le interesa o que no siente mucha sintonía, pero esto de poner 'voluntad sin fin' tiene sus contratiempos también.

-Jamás nada nunca para mí ha sido fácil, en lo absoluto, es más, hablo de alegría y felicidad, y lo que tengo ahora realmente es paz a pesar de todo, pero la única vida que he tenido es, la del camino duro y sin exageración, pero en cuanto a esos temas no pienso dar detalles, pero sí tengo mucha fe, y no sé cómo pasé de ser una persona totalmente pesimista a una optimista. Al principio me sentía idiota repitiendo frases como "todo va a estar bien", "la vida es hermosa", en serio, me torcía de risa, pero a mí me funciona, honestamente sí me siento fuerte, y me alegro por eso, porque nunca creí poder llegar a este punto, y jamás nunca, pero bajo ninguna circunstancia, me espero que las cosas sean fáciles, pero ya no me preocupa esto, es como si mi mente se hubiera adaptado a que venga lo que venga, yo me levanto y le sigo, y las cosas en verdad llegan, pero igual, esa es mi filosofía, como yo vivo, y pues yo pienso que lo que sea que cada quien crea o piense, mientras le haga bien, sin que joda a otro, es perfecto J

-Cansancio y frustración. No persigas un horizonte; más bien dibuja una línea delante tuyo y alcánzala. Después dibuja otra y vuelve a llegar a ella hasta rebasarla. Con pequeños pasos se llega más lejos que con largas zancadas. Ánimo.

-Todos tenemos problemas, lo único es saber que los problemas de otros no son los nuestros (casi siempre). Si nos tocó ser diferentes, pues ¡Qué viva la diferencia!

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en la siguiente página:
https://www.flickr.com/photos/122730065@N05/

Vídeo sobre la Inclusión Laboral desde las experiencias de Daniel, un adulto con el Síndrome de Asperger:

miércoles, 15 de junio de 2016

Mi poca tolerancia a la frustración.


Al leer mis artículos de este blog, siento que, aunque me esfuerce por hacer entender lo que es vivir con el Síndrome de Asperger, nunca será suficiente para que la gente sepa lo que se experimenta con cada situación que uno vive, con cada angustia, con cada ansiedad, con cada frustración que conlleva el tratar de “hacer las cosas bien” y que no resulten como uno quiere. Las personas podrán entender conceptos y definiciones sobre el Síndrome de Asperger, pero nunca las emociones que uno experimenta con las situaciones a las cuales nos vemos expuestos, las cuales nos pueden llevar a sentir mucha frustración si resultan difíciles o negativas, desencadenando en malas reacciones de nuestra parte, y peor cuando nos guardamos lo que nos está afectando y no lo manifestamos en su totalidad. A veces quienes nos rodean, evalúan nuestras reacciones, pero no se detienen a pensar que es lo que podemos estar experimentando para actuar de esa manera “extraña”.
En mi caso uno de los motivos por el cual tengo reacciones “no apropiadas a mi edad”, es justamente mi poca tolerancia a la frustración cuando algo no me resulta de la manera en que quiero o espero. Creo que el origen de mi frustración parte por el hecho de querer lograr objetivos que me he propuesto, y que pese al enorme esfuerzo que pongo en cada propósito, siempre hay algo que me impide lograrlos, o bien cuando me he visto obligada a hacer cosas que para el resto no es difícil, pero que para mí requiere un mayor ahínco. Con esto no quiero decir que todo lo que me haya propuesto en la vida haya sido un rotundo fracaso; así como hay situaciones en las cuales me he visto “estancada”, también las hay en donde he encontrado una enorme satisfacción por ver el buen resultado en lo que me he planteado realizar (esto se debe a que soy muy perfeccionista). Ojalá esto siempre fuese así, pero no lo es, y es allí donde quiero detenerme para que la gente entienda lo que puede sentir alguien, en mi caso, cada vez que experimenta la frustración.
Artista: Anita Valle Ocando.

Uno de los aspectos de mi vida donde he sentido bastante frustración porque he visto que no puedo ser como el común de las mujeres, o más bien donde me han hecho sentir así, es en mis fracasos en mis relaciones de pareja. Aquí quiero detenerme para dejar bien en claro que el tema del amor y de pareja, dependerá del interés de cada aspie, por lo tanto es falso creer que todos los aspies no manifiestan interés en tener una pareja. Una vez hecha esta aclaración, proseguiré con MI experiencia PERSONAL con respecto a este tema: Antes de ser diagnosticada con el Síndrome de Asperger, para ser más exacta, cuando tenía 36 años, alguien muy cercano a mí me dijo lo siguiente: “¿Cuándo va a ser el día que te vea como una mujer normal de tu edad, con pareja, casa propia y una familia formada?”. Obviamente yo no supe qué responder en esos momentos, pues ni yo podía explicar el porqué de mis fracasos amorosos y por qué no podía “ser como las demás mujeres de mi edad”. Es difícil poder explicar que hay “algo” que me ha impedido mantener una relación a través de los años, el no poder congeniar mi “manera de ser” con la de un compañero, el no saber “luchar por cambiar” para ser una mujer “más fácil de llevar” y así poder ser aceptada, y en consecuencia amada. Las conclusiones a las cuáles he llegado con respecto a este tema, las he detallado en otro escrito en dónde me he explayado ahondando en lo que, para muchos adultos Asperger, no ha sido fácil lograr con éxito, por lo tanto podrán imaginar la frustración de algunos al no ver logrado lo que la familia espera que todo adulto haya alcanzado a cierta edad, haciéndonos sentir culpables la mayoría de las veces por ser “nosotros los causantes” de nuestro fracasos en las relaciones de pareja y “no hacer lo suficiente” para que perduren en el tiempo. Cómo hacerles entender que por más que me he esforzado en “dar un poco más de mí”, nada parece ser suficiente para que este asunto funcione, y que, por el contrario, siempre termino sintiéndome como que todo lo hago mal, sumando una vez más otro fracaso a mi vida, otro sentimiento de culpa y sepultando la poca autoestima que tengo…
Artista: Anita Valle Ocando.

Pero… ¿Cómo se hace para ser una “buena pareja”? Le he preguntado a todas las mujeres habidas y por haber con las cuales me he rodeado, hasta he buscado en Internet información al respecto (he investigado bastante a decir verdad), pero termina siendo un trabajo esto de poner en práctica lo escuchado o lo leído en la teoría, porque para ser esa “pareja ideal”, tendría que dejar de ser yo y fingir ser alguien que no soy, y aunque me he esforzado bastante (Sólo después del diagnóstico, antes no) para ser lo suficientemente “buena” como pareja, mis características “particulares” siempre salen a flote. Parece ser que el ser directa y muy sincera, sumado a mi falta de empatía cognitiva y mis pensamientos pocos flexibles, es algo que me juega en contra y al final siempre termina en lo mismo: Un rotundo fracaso… con mi autoestima “por el suelo” porque siempre termino sintiéndome la culpable (o quizás me hacen sentir culpable ¡quién sabe!). En fin, hoy en día estoy sola (una vez más) y sin nada de ganas de volver a tener una pareja, pues ya no quiero experimentar más la inmensa frustración de no saber cómo hacerme entender ni cómo entender el funcionamiento de la otra persona. No quiero que nadie más me haga sentir mal porque no puedo ser “más fácil de llevar”. No quiero que me sigan viendo como alguien “rara”. No quiero que me hagan sentir menos por no poder ser como “una mujer normal”… 
Artista: Anita Valle Ocando.

...Duele, duele la angustia de no saber qué decir, qué hacer, porque si digo lo que pienso, porque si hago lo que mi impulso me dicte, sé que lo más probable es que la voy a cag…o más bien la otra persona se encargará de hacerme sentir eso, y una vez más no entenderé que tan “malo” hice las cosas si yo creo haber puesto de mi parte…Es que los demás no logran entender lo difícil que puede ser para una persona Asperger relacionarse en pareja, que quizás lo “poco” que uno da, para nosotros es mucho, y que quizás no seamos “fáciles”, pero podemos entregar sentimientos sinceros y una fidelidad a prueba de todo, pero ¡Claro! Eso no basta al parecer…¡No! Ya no quiero más de lo mismo, no quiero poca claridad, no quiero falta de sinceridad, no quiero falta de comprensión y egoísmo ¡No! ¡No quiero más frustración por no lograr lo que otros esperan de mí, sin tener en consideración mis características del Síndrome! 
Hoy prefiero estar sola y comenzar a amarme, a valorarme (¡Es increíble lo poco que me he querido en todos estos años!)…porque de esa manera sé que no aceptaré nunca más en la vida a alguien que me haga sentir menos de lo que yo valgo (¡Cómo no aprendí este razonamiento antes!!!). Hoy estoy comenzando a reconciliarme conmigo, a ver lo positivo que tengo y a darle el valor que se merece. Hoy tengo una relación conmigo y me gusta…Sí, me gusta mi soledad, porque simplemente no me siento sola, y estoy tratando de perdonarme por todas las veces que me dañé con malos pensamientos, con sufrimientos innecesarios, cuando pude haber encontrado una solución a lo que me estaba consumiendo…Y aunque sé que tuve que pasar por varias desilusiones para llegar a esta conclusión, lo que rescato es que al fin he aprendido a identificar lo que necesito y lo que no, y de una cosa estoy muy clara: Este tema del amor ya no me causará más frustración, porque no permitiré nunca más que me vuelvan a hacer sentir todo lo que me han hecho sentir en el pasado.
Artista: Anita Valle Ocando.

Otro aspecto donde me he visto frustrada, es en mi carrera profesional, pese a haber sido un buena maestra, no pude lidiar con la ansiedad que me producía los cambios y el exceso de actividades de socialización en mi profesión (este punto lo he detallado en otros artículos) lo cual me llevó a tomar la decisión de dejar de trabajar. Es muy frustrante saber que mi trabajo lo hice muy bien y que era y seguiría siendo un gran aporte para la educación sino fuese porque no sé lidiar con los cambios de rutina ni con las actividades de socialización que requiere mi trabajo ¿Cómo van a contratarme si les digo que mi trabajo lo sé hacer muy bien pero que no puedo lidiar con las actividades de aniversario, por lo tanto no quiero que me hagan participar en ellas? ¿Qué pensarían si les digo que no cuenten conmigo para incentivar a los padres a que participen en las actividades extraprogramáticas porque yo tampoco me siento motivada con ellas? ¿Qué dirían si les pido que no me saquen de improviso del aula para ir a un acto (de lo que sea) porque me produce un profundo malestar y yo sólo quiero trabajar en la sala de clases enseñando y que los cambios de rutina me angustian? ¿Qué me van a contestar si trato de explicarle que no puedo participar en la evaluación docente porque sufro de ansiedad cuando se me supervisa? ¿Se da cuenta? ¿Cómo no voy a sentir frustración al saber que tengo tanto que dar en la parte educacional, pero que por culpa de la parte social no puedo ser partícipe de la educación de los niños? Nadie quiere una educadora “amargada” que no disfrute de las actividades sociales, y que tenga poca tolerancia a situaciones “tan normales”, propias de los recintos educacionales. Nadie quiere a un adulto que tenga reacciones “inapropiadas” para su edad cuando siente frustración.
Artista: Anita Valle Ocando.

Hace un par de meses anuncié en mi Facebook personal que iba a asistir a unas clases de tango gratis, y es que siempre he querido aprender este baile (me fascina la música y bailar desde que era adolescente), y si ahora se me daba la oportunidad y gratis ¿por qué no tomarla? Esperé con ansias mi primer día de clases y fui acompañada de mi hijo de 19 años, quien no gusta del tango pero accedió a acompañarme para hacer realidad mi sueño… ¡Sólo asistí a dos clases y dejé de ir! ¿Por qué? Porque no tenía idea de que el método de enseñanza consistía en hacer cambiar de pareja (yo pensé que sólo bailaría con mi hijo), pero no, tuve que “bailar” con 5 varones distintos en una sola clase, lo que quiere decir que cada clase tendría nuevos compañeros de baile si hubiese seguido asistiendo… y no es que mi “problema” sea estar con un hombre, mi dificultad es que no soporto que me toquen cuando no deseo ser tocada, mi dificultad es coordinar movimientos, y si ya tengo problemas al coordinar un baile en pareja, con cinco es infinitamente dificultoso para mí… cinco hombres desconocidos tocaban mi cintura, cinco desconocidos estaban cerca de mi cuerpo, cinco distintos aromas, cinco ritmos diferentes para bailar, cinco veces tratando de coordinar los movimientos… No, no pude seguir, el segundo día ya parecía robot de lo rígida que me ponía cada vez que me tocaban la cintura…sentía que mis pies y cuerpo pesaban porque no lograba relajarme, incluso una de mis parejas de baile parecía molesto conmigo y me decía que alargara más mis piernas y que me "soltara" más...y yo…yo quería gritarle en su cara que no soporto que me toquen, que no soporto su olor, que su impaciencia me tenía al borde de una crisis, que no tenía idea de cuánto esfuerzo yo estaba haciendo por soportar su mano tocando la mía, su mano en mi cintura, su cuerpo cerca del mío, que no me fuese a pisar y a la vez tener que estar pendiente de que pierna mover y cual no…Yo…yo quería gritarle en su cara que me dejara en paz y salir corriendo…salir corriendo como cada vez que me veo envuelta en una situación que me causa angustia y frustración…salir corriendo porque no sé lidiar con la presión externa, porque no tolero la frustración…Finalmente no volví más y me quedé con la tristeza de no haber aprendido a bailar tango.
Artista: Anita Valle Ocando.

Ya no sé si sentir vergüenza, tristeza o enojo cada vez que fracaso en un nuevo proyecto, cada vez que dejo algo a medias, cada vez que siento angustia y ansiedad, para finalmente no lograr tolerar la frustración que siento cuando las cosas se escapan de mis manos. Y las 3 historias que he escrito más arriba son sólo algunas de las veces que he tenido poca tolerancia a la frustración, porque esto es algo que siento en las pequeñas y grandes situaciones que, a lo largo de los años, me ha presentado la vida, pero escribir más al respecto, sería alargarme demasiado con este escrito (más de lo que ya me he alargado).
Creo que una manera de preparar a su hijo para que sepa lidiar con la frustración, sería enseñarle desde pequeño que no debe sentirse inferior o fracasado por no lograr todo lo que se proponga, porque también existen obstáculos externos que no dependen de nosotros y que pueden influir en el resultado de lo que esperamos lograr, prepararlo para las diferentes cosas que puedan ocurrir, para que no se aferre a una única opción. Enseñarle a exteriorizar cómo se siente y brindarle apoyo en esos momentos. Invitarlo a buscar ayuda cuando la necesite explicándole que usted u otra persona de confianza puede identificar aspectos que quizás él no haya considerado. Y sobre todo ¡Por favor! Enséñele a no culparse por lo que sucedió o por lo que no sucedió, dígale que uno debe aprender de las experiencias, y de este modo sacarle el mayor provecho posible (ojalá yo hubiese sabido esto antes, no hubiese sido tan insegura, con baja autoestima, sintiéndome una fracasada crónica y siempre la culpable de todos mis fracasos).

Las imágenes utilizadas en este escrito, pertenecen a Anita Valle Ocando, una artista excepcional con el Síndrome de Asperger y pueden encontrar más de sus obras en esta página:

Esta es la biografía de la artista:

miércoles, 8 de junio de 2016

Las Emociones desde las experiencias de jóvenes y adultos Asperger.


Cuando se habla de falta de empatía en el Síndrome de Asperger, la gente suele confundir la falta de Empatía Cognitiva con la falta de Empatía Emocional. Las personas Asperger donde tenemos dificultad es en la Empatía Cognitiva, esto quiere decir que tenemos dificultad en identificar y comprender las perspectivas, las emociones y los pensamientos de otras personas (lo que comúnmente denominamos "ponerse en el lugar del otro"). NO confundir por favor con la falta de Empatía Emocional, pues los únicos que carecen de ella, son los psicópatas, NO nosotros.
Hay adultos aspies que no demuestran su sensibilidad, pero hay otros que sí, y lo reconocen sin verguenza ni miedo de parecer "menos aspies" por experimentar esta capacidad. No tiene por qué ser regla que no demostremos nuestra sensibilidad, o que el adulto aspie tenga que parecer “frío” ante cualquier emoción.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Sobre las emociones:  


-He meditado mucho en estos últimos días. Una prima muy querida tiene la creencia que las personas Aspies no pueden ser psicólogos, porque se tiene la idea de que no entienden las emociones de los demás. Las emociones las entendemos claramente: Miedo, alegría, amor, felicidad, temor, rabia. Y somos afectados por ellas como cualquier ser sensible. Si una planta es afectada por las emociones de su entorno, con más lógica un Asperger. Lo que creo que no se entiende, es que vemos las emociones de forma más cruda, no tan idealizadas, y chocamos con las idealizaciones de los demás. Por eso no nos pueden hacer sentirnos bien con idealizaciones, con ideas demasiados abstractas. Mientras que nosotros por ver las emociones de los demás de forma más directa, podemos hacer que las otras personas sean un poco más objetivas y no tan idealistas sobre lo que están sintiendo. Esa objetividad, siento que no viene de vuelta. Nos cuestionan lo que sentimos, porque desde la perspectiva de la mayoría de las personas (las cuales coinciden entre sí) lo que explicamos de nuestras propias emociones está mal. Yo entiendo las emociones como algo vital e importante en un ser vivo, pero también entiendo que es como la parte fundamental de un lenguaje de programación. Deben cumplirse ciertas funciones para que sucedan. Cuando me dicen que no es así, que mis emociones no se generan de la manera y del lugar de donde digo proceden, y me intentan hacer querer comprender que "las emociones mandan" como si fueran autónomas, o como si fueran un poder fuera de mi control, entro en conflicto.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

Han logrado hacerme cuestionar lo que a solas tengo muy claro. Creo que basado en mi experiencia, al encontrarme en la actualidad con personas con la que preveo una posible amistad, busco un factor común: Que me demuestren respecto a cómo soy, y no un respeto autoritario, sino un respeto basado en la comprensión o en el intento de la misma. Me he dado cuenta que las personas más importantes de mi vida, en este momento, hacen el esfuerzo de comprenderme, aunque les cueste, aunque a veces caigan en el hábito común de querer explicarme lo que yo estoy sintiendo. Y a los que les digo lo de mis características Asperger, en principio se recelan con la idea, pero luego hacen el esfuerzo de escucharme y de entenderme. Eso es para mí una manera en que me hacen sentir bien. Quizá no me comprendan, pero por lo menos respetan lo que no comprenden. Y me valoran en esencia. A la gente le gustan las personas sinceras, hasta que se consiguen con una. Yo soy muy relativista, fíjate que, incluso, cuando uno reconoce que hay personas que se dejan llevar por sus emociones, es una observación objetiva. Pero decir que "cuando se ama se comprenden y toleran todas las cosas" (palabras que he escuchado hasta el hartazgo) es una subjetividad, porque sé de mis propias limitaciones de haber amado con miedo. Y claro que los miedos, aunque son emociones, proceden de sucesos, conscientes o no. Entonces entiendo que para poder amar sin miedo, tengo que llegar a esos sucesos, comprenderlos y así superarlos. Claro que no siempre es un logro. A veces el miedo, cuando es inconsciente, aparece. Pero no es independiente de lo que somos, si fuera así, sería muy difícil plantearnos una respuesta sobre nosotros mismos y de nuestro rendimiento emocional. Es cierto, la objetividad absoluta no existe, como tampoco existe una emoción absoluta. Somos el resultado de una mezcla compleja de cosas.

-Soy alguien muy alegre, vivo sonriendo y haciendo bromas, por lo que la gente no piensa que yo sea Asperger, es más, ni yo pensaba que lo era, pero lo soy, hace menos de un año me enteré. Al final somos seres humanos, que sienten, ríen, lloran, etc...y en este mundo de contrastes, algunos están en un buen momento de su vida, y otros están pasando uno malo.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre ser enojones:  


-Sólo cuando nos hacen enojar, lo somos; el resto del tiempo no es cierto.

-A mí me dicen que a veces soy enojón, pero es porque quiero ser perfeccionista y ultra ordenado en todo y no se puede.

-La fama de cascarrabias o enojones es el resultado de haber aterrizado en el planeta equivocado, rodeado de cretinos primitivos e ignorantes que no comparten nuestros intereses y nos hacen bullying, y eso incluye a todos los que nos rodean, desde nuestros padres hasta el último ser que habita esta piedra en que vivimos (los aspies no están excluidos). Los aspies podemos ser muy incómodos en el trato, solemos mostrar una imagen equivocada que no demuestra nuestro estado anímico.

-Entre personas con el Síndrome también nos hacen perder la paciencia, los que nos lleva a discutir entre nosotros. Los Aspies no sabemos expresar nuestros sentimientos y eso hace que los guardemos hasta que explotamos. Eso sucede sobre todo con la rabia.

-A veces cuando se nos dificultan las cosas, nos frustra nuestra condición y la impotencia, eso nos hace un poquito gruñones, no generalizando claro está.

-Me considero temperamental, es todo lo que tengo que decir.

-Si todo va bien, no hay de que enojarse. En lo personal me enojan muchas situaciones.

-Puede ser, pero por otra parte, siento que tampoco debería aguantar lo que no me gusta.

-Sí, hay cosas que me desgastan y empiezo a hacer todo de mala gana, o a procrastinar, o directamente "exploto" a veces.

-Yo me enojo y decepciono, pero no guardo rencor por eso.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre las reacciones de ira:  


-Hay gente que habla como si lo hiciera en clave, dicen una cosa y significa otra, tal parece que voy a tener que usar un diccionario de interpretaciones con cierta gente, porque según ellos, no dicen lo que quieren decir sino otra cosa, y encima me dicen: "Tú te enojas sin preguntar, preguntas después que te enojaste" ¿Qué quisieron decir con eso? Lo que pasa es que a mí no me dura mucho rato la cólera, reviento en el momento y se me pasa, aunque no haya querido estallar, a veces no me controlo ante algo que encuentro injusto ¿Cómo les va a ustedes con el control de la ira cuando alguien les dice algo irritante, algo falso? ¿Cómo reaccionan cuando hablan mal de ustedes sin motivo? Y si se dieron cuenta que no reaccionaron muy bien que digamos ¿Cómo lo hacen para controlarse la segunda vez con la gente que los quiere sacar de quicio a propósito?

-A mí nadie me quiere sacar de quicio por segunda vez, con la primera les basta.

-Mal, yo lo suelo llevar mal. Pero se puede llevar bien con entrenamiento y meditación. Dar a cada cosa y persona su justo valor.

-Pura concentración, porque es fácil caer en esos engaños y mañas, y el resto lo agranda en tu contra, así que mucho cuidado y concentrarse.

-Yo me trago la ira, me vuelvo evasivo cuando me irritan. No me llevo del todo bien con mis emociones, no estoy acostumbrado a ellas, sin embargo pueden ser fuertes. A causa de eso tengo fama de calmado...hasta que exploto.

-Ira cuando cuento con utilizar algo y me lo han cambiado de sitio o lo han prestado, pongo una cara tal que mis hijos salen corriendo a buscar lo que me causa la molestia...Vocifero.

-Las chicas Aspies que he conocido virtualmente, son de carácter muy fuerte, a comparación de los chicos, hasta el sentido del humor es diferente al de las chicas Nt, lo cual está bien, siento que las chicas Aspies son más abiertas, creo que eso viene a ser por lo que se dice del cerebro hipermasculino.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo antes reaccionaba super mal, dejaba la "embarrada", pero desde hace un par de años me di cuenta que aquello me dejaba mal frente a las personas, aun cuando eran cosas justificadas. Desde ese entonces frente a un problema, digo lo que pienso, pero con calma, manteniendo el control y sin tomar decisiones estando enojada; pero luego me alejo de la gente que siempre está con malas intenciones, es decir, no lo intento otra vez, paso de ellos y busco nueva gente, nadie me amarra más que mi hija, los demás que pasen por mi vida, y si son valiosos y productivos, se mantienen, sino next!

-Yo soy tranquilo, pero soy muy impulsivo también.

-Soy impulsivo porque mi familia simplemente no acepta el diagnóstico, y eso me "encabrona".

-La impulsividad es complicada. He tenido una época impulsiva (previo al diagnóstico, el problema surge a la hora de tratar de arreglar las "metidas de pata").

-Antes yo rompía vidrios, pero aprendí a canalizarlo. Me llevó años, pero lo logré.

-Yo llego a ser tranquilo, me enojo muy rara vez, pero cuando me enojo...¡Me enojo! Hoy me pasó algo parecido. Tenemos en mi casa una perrita que se llama Reina, ya es un tantito viejita y le faltan unos dientes, y pues en la tarde una señora (quien desconozco quien será) pasó molestando a Reina. La escuché ladrando y salí a ver qué pasaba y vi cuando la señora ya se iba, entonces le dije en voz baja: "No moleste a la perra", y resulta que la señora me escuchó y se devolvió a retarme, diciéndome que repitiera lo que dije, y como no volví a salir, volvió a molestar a Reina. Ahí fue donde volví a salir y la señora tenía intención de regresar a encararme. Como no le hice caso, tuvo esa reacción, porque al volver a molestar a Reina quiso que yo reclamara para empezar un pleito. Apenas noté eso, me dije que no iba a tener sentido pelear con una buscapleitos. Preferí mantenerme calmado a buscar un pleito sin sentido.

-Mejor ni mirarme cuando estoy enojado.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo aguanto, aguanto, aguanto...hasta que...BUM EXPLOTO y no me puedo controlar...

-En peleas me refugio en mi cuarto, me tiro en la cama, si mi perra está despierta, me abrazo a ella o me abstraigo en algo que me guste (computadora, libros de informática). En mis épocas "explosivas" en dónde rompía vidrios, aprendí a trasladar mi ira a botellas vacías de plástico.

-Siempre he tenido problema con la ira. Siempre he tenido que golpear a mis maestros de la escuela y a los patrones o jefes del trabajo. Yo soy de los que no discute, sólo contesto con golpes, y los últimos años ya no me conformo con los golpes. Sólo estoy tranquilo con mi esposa y mis hijas, no piensen mal, a ellas nunca les he gritado siquiera, sólo es con personas que realmente "se pasan".

-Yo cuando llego al límite y exploto, es mejor correr. Hoy le pegué una patada a una puerta, la abollé y casi me rompo la uña del dedo gordo, así mismo he dañado relojes de pulsera, celulares y un vidrio de un escritorio, y algunas puertas, y eso que soy un flacuchento debilucho.

-Yo sólo salgo de quicio si es una persona que me conoce y sabe lo que me molesta; me da una rabia tener que repetir las cosas una y otra vez, y me lo tomo seriamente personal, porque hay conocimiento de causa, con extraños no.

-Yo aguanto, aguanto, aguanto hasta que exploto. El problema es que entre más adulta soy, más aguante tengo, pero la "erupción no deja sobrevivientes".

-Varias veces tiré el vaso...y el plato...y todo lo que estaba cerca, pero sin ninguna mala intención, más que nada como un desesperado pedido de comprensión y ayuda, pero jamás resultó de ese modo, me siguen malinterpretando por más que explique. Nunca me creen nada de lo que digo y eso no sé cómo llamarlo. Yo también me contengo todo lo que pueda, pero cuanto más contengo, peor es la explosión.

-Muchas veces necesitamos desahogarnos para eliminar el dolor acumulado porque, si no, también podemos explotar y liberar todo eso de forma dañina para otros.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.
 Sobre el odio:  



-Desprecio sí, odio no. Algunas veces podemos confundir la rabia, la impotencia, con odio. Y otras, sólo tenemos una definición errada de la palabra.

-He visto aspies que pueden tener, de hecho, odios y rencores irracionales hacia otras personas o grupos de éstas, y han sido varios los que conozco. Hasta el punto que no sé si sea otra característica, y que tan asociada esté al SA.

-A decir verdad, yo odio cosas que hace la gente, no a la gente en sí misma. Hay gente que merece que los odie, pero no puedo odiar. Por eso a veces hasta peco de confiar mucho, pero ni modo, así soy. Yo si llego a enojarme, pero no a odiar; una vez me di de puñetes con alguien en el colegio y después de la paliza fuimos a tomar cerveza como si nada, ahhhh que tiempos, jajaja.

-Yo ni siquiera logro enojarme, de hecho la gente que me conoce, me han descrito como patológicamente amable.

-Nunca he odiado a alguien, y eso que algunos se han pasado de la raya. Creo que el odio enferma.

-Odio no, sólo he sentido lástima y resentimiento por aquellas personas tan vacías que se la pasan haciendo daño a los demás.

-He sentido celos, rabia, odio, desprecio, y siempre esos sentimientos son el reflejo de mis frustraciones personales ¿Cómo controlarlo? Auto-conocimiento e introspección pueden ayudar.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

 Sobre si somos sensibles:  



-El tema de la sensibilidad -tanto física como psíquica- me tiene intrigado, pues no sé si la sensibilidad es una virtud, o un tipo de defecto, no sé si soy sensible a algunas cosas o sólo tengo una reacción negativamente desproporcionada ante esas cosas. Lo que pienso también es que una persona sensible podría disfrutar más de los placeres de la vida por su más elevado nivel d percepción de la realidad, pero a la vez esa sensibilidad podría causarle más de un dolor de cabeza, en cuanto a las cosas malas que pasan en el mundo o en cuanto a nuestra propia condición de fragilidad ante la misma realidad. Suelo pensar que es imposible vivir conmoviéndome por todo, es decir; que todo te afecte, sería hacer de la vida un sufrimiento innecesario. Entonces hay que encontrar una manera de fortalecerse, y eso de canalizar la sensibilidad para lograr algo bueno puede ser una forma, eso me lleva al tema del nivel de inteligencia emocional. Para apreciar ciertos placeres o felicidades de la vida se debe tener sensibilidad; cuanto más sensibilidad, más parece ser el disfrute y la conmoción. Pero esa variable no sólo crece proporcionalmente hacia arriba ¿también crece hacia abajo inevitablemente? Entonces uno podría ser más sensible también al dolor. El límite entre el placer y el dolor no es tan claro a veces, hay varios ejemplos de eso, uno de ellos es la capacidad de amar o estar enamorado; se disfruta de ese amor pero a la vez duele cuando ese otro sufre o de alguna manera nos lastima, cosa que no nos importaría tanto si fuésemos fríos e insensibles ¿Será algo que tiene que ver con las escalas de valores o el medio cultural donde nacemos y crecemos? ¿Hasta dónde llega el condicionamiento socio-cultural? Sé que la filosofía ahondó en este tema pero nunca profundicé en eso, es algo que hace un tiempo empecé a considerar.

-Soy sensible al dolor colectivo, a las injusticias, pero en el dolor individual me quedo como si estuviera en el cine observando desde un ángulo ajeno, esto me ocurre hasta con mi propio dolor...mi esposo me dice témpano.

-El ser sensible es uno de los aspectos más variables dentro del TEA. Hay unos muy sensibles ante el sufrimiento a gran escala, como epidemias, enfermedades, guerras, pero que ante el sufrimiento de alguien que esté cerca no se expresa emoción o no se sabe cómo reaccionar. Ese es mi caso.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-La sensibilidad es necesaria. Pero pasa como con las hipersensibilidades, en exceso en un mundo donde lo más frecuente sea X nivel de sensibilidad, puede producir malestar cuando te encontrás con gente no tan sensible. Igual se puede aprender a regular nuestras propias emociones y alejarse de personas que nos hagan daño (a veces ser sensible atrae gente no tan "copada": Manipuladores). Durante mucho tiempo deseé ser insensible, hoy por hoy te respondería: NO, bajo ningún concepto. Soy hipersensible pero me comporto de manera "fría" e "insensible" para algunas personas. No me gusta exteriorizar o exagerar por cada evento trágico que ocurre en la Tierra, porque aprendí que eso no resuelve nada. Pasé por una etapa de plantearme cada muerte que producían mis pisadas a replantearme en ¿puedo ayudar? (De verdad, no para apalear ni culpa), si la respuesta es no, trato de resolverlo canalizando mi energía emocional por otro lado.

-Si, soy muy sensible y lloro de nada y se me desbordan las emociones muy fácilmente, pero a lo mejor por eso mismo siento gran pasión por la música (no toda) por mis estilos favoritos, y a veces yo estoy que reviento de emoción escuchando algo y maravillada y extasiada, y los demás a mi alrededor ni le están prestando atención y así me pasa con muchos más aspectos de la vida. Y en cuanto a que si tiene su lado negativo, claro que también lo tiene. Recuerdo que de pequeña, y hasta de mayor, me daban crisis de nervios ante un accidente de autos o cualquier cosa negativa. Un día por Internet me mostraron unas fotos de un accidente de avioneta y por días estuve perturbada pues había cadáveres. Todo eso me espanta y me causa malestar y me aterra que mis hijos tengan que ver esas cosas tan feas que lamentablemente muchas de ellas las causa el ser humano, como asesinatos, las torturas y decapitaciones que están tan de moda. No sé cómo preparar a mis hijos para todo esto y mucho más a mi princesa aspie que es tan inocente.
Fotografía: Rodrigo Corvalán.

-Yo también padezco de esta hipersensibilidad emocional. "Lloro hasta por las orejas" cuando la ocasión lo amerita. Para uno como hombre es más difícil, por esto del machismo. Todo me afecta, me pone muy ansioso y cada obstáculo, por pequeño que sea, me genera mucho sufrimiento. Me siento muy vulnerable ante el caos que el mundo representa para mí. Tengo que cambiarme de casa y no he podido hacerlo. Estoy muerto de miedo. En el trabajo tiemblo cuando los jefes me buscan para pedirme algo. Mi autonomía siempre se ve comprometida, haciéndome muy difícil encarar los problemas que se van presentando y esto me genera mucho sufrimiento.

-No imaginan el alivio que me da leer estos comentarios. En mi caso, el dolor emocional cercano me bloquea, como si estuviese prohibido ser empático. Esto siempre me desconcertó (y hasta, para qué negarlo, me asustó), hasta que empecé a entender el por qué siento así. No, no soy raro: Simplemente soy distinto.

-La búsqueda de una respuesta a la situación está directamente relacionada con el tipo de problema emocional que estamos viviendo, así, si es un problema de pareja, la pérdida de un ser querido, problemas laborales, económicos o simplemente la manera en que nos tratan los demás (y que nos gusta), todas y cada una de las respuestas nacen de la introspección sincera (algo necesario pero muy difícil para un Asperger) a la hora de encontrar el acomodo emocional que nos permita seguir el camino en paz, la otra solución, pero que debe ser aplicada con total sinceridad y convencimiento, es "enviar a todos a la mierda" sin que nos quede nada por dentro.

-Hay que aprender a tratar de no dejar que los pensamientos recurrentes relacionados con las emociones nos ganen, aprender a canalizar las emociones y con el tiempo seguimos siendo sensibles pero aprendemos a no dejarnos afectar (tanto), pero la hipersensibilidad emocional estará siempre. Te diría que la aproveches en su lado positivo (también sentimos con mucha más fuerza las emociones positivas) y trates de no dejarte llevar por lo que te afecten las emociones negativas. Y si te pasa, todo pasa y en algún momento volverán las emociones positivas. Controlar las emociones es algo que se aprende con el tiempo y me ayudó bastante recibir tratamiento. Me llevó años aprender a sobrellevar muchas de mis emociones.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Rodrigo Corvalán, un gran fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:
https://www.flickr.com/photos/122730065@N05/

En este vídeo Zulay Esther Montaño (psicóloga) nos habla del TEA desde su punto de vista, y desde su experiencia da consejos a los padres y profesores: