martes, 22 de diciembre de 2015

El amor en el Síndrome de Asperger: El coqueteo.







Las razones por las que una persona Asperger no haya logrado iniciar una relación amorosa, queriendo tenerla, pueden ser variadas. Hay chicos que por el poco manejo del lenguaje no verbal y de las técnicas de conquista, se les dificulta acercarse a quien le atrae y si llegan a entablar comunicación con ella, no saben identificar si son correspondidos o qué palabras decir para lograr llamar la atención de la otra persona. Pero la dificultad no queda allí en el proceso de la conquista, para los que han logrado tener pareja, aún queda el trabajo de mantenerla en el tiempo para no terminar en un rotundo fracaso, es que, si ya es difícil lograr socializar de manera exitosa, imagínense una relación de pareja.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


Sobre el "coqueteo":  


-Yo no soy un "Don Juan" en el tema, y nunca he tenido una pareja formal y estable, pero sí he tenido "encontronazos" con el sexo opuesto, y la verdad que cada caso y cada experiencia es única desde su concepción hasta su fin. No hay una regla clara, uno "hace lo que puede", lo que le parece mejor, lo que puede resultar en una estrategia. Una simple tontería, o un disparate puede ser a la larga, causa suficiente para iniciar un romance. Yo creo que en muchos de nosotros va en la autoestima, porque a cierta edad y después de haber visto películas, escuchado historias, leído novelas, etc, no se puede decir que no se tenga una "idea" formada de cómo entender y abordar el tema.

-Un amigo se quejaba de que no conseguía novia. Le dije que sus probabilidades aumentaban en un 100% si salía por la puerta de su casa a la calle.

-Yo me he dado cuenta que mientras más pasa el tiempo, más hábil me hago al tratar con chicas personalmente. Bueno, no es la gran cosa el progreso que llevo, pero algo es algo.

-Las parejas que he tenido, las conocí en lugares y circunstancias donde todos tienen un interés en común. Por lo general son ellas quienes se acercan a mí. En el caso de yo querer conquistar a alguien, no me queda otra que ser yo mismo (una vez me resultó de 7 veces que lo intenté). Soy feo y soy Asperger, pero he tenido novias re'lindas y sinceras. La única forma que he podido conocer chicas es rodeándome de gente con intereses y estilos de vida en común...y que fluya.


Fotografía: Camilo Cuevas.


-Yo...Bueno ¡He sido terrible en cuanto a los coqueteos! Usualmente todos me coquetearon a mí, sin yo hacer mucho. Y a veces ni entendía lo que estaba pasando XD Jajajaja! Este tema es complicado por el hecho de que a nosotros, los Asperger, nos cuesta mucho entender el lenguaje sutil, sobre todo en algo tan delicado como es el juego del coqueteo. Actualmente tengo pareja y me ha tocado aprender cosas de aquí y allá para mantener "encendida la llama" (por ensayo y error), porque también hay que coquetear a tu novio de vez en cuando. Si estás dispuesto a aprender ese lenguaje, tienes que aprender a observar, escuchar voz y expresión corporal, seguir el flujo del momento y, por supuesto, disfrutarlo. La práctica hace al maestro.

-Cuando me gusta una chica y yo le gusto, aunque recién nos hayamos conocido y estemos en los primeros "coqueteos", no puedo evitar pensar en todo un futuro con ella, comprometiendo mi corazón incondicionalmente con solo un beso. Me gustaría experimentar las relaciones como lo hacen los demás, un beso a la vez, una caricia a la vez, una noche a la vez. No puedo tener romances de una noche, es inevitable pensar que si esa persona me gusta, voy a querer seguir estando con ella, y no voy a pasar una noche con alguien que no me gusta, por mucho que mis amigos me inciten y digan que "ella quiere conmigo". Si le gusto tanto, que haga el intento de conquistarme. De todas maneras, cuando hay atracción mutua, casi nunca llega más allá de las primeras miradas cautivadoras. Si es que me atrevo a acercarme a ella (o viceversa) difícilmente aflora una conversación espontánea, arruinando lo que para la mayoría resulta naturalmente en alguna interacción o relación amorosa (besos, "citas", noviazgo o lo que sea), y como siempre, me voy derrotado, deprimido y odiándome por perder nuevamente la oportunidad de encontrar el amor con una chica tan bella, como me gustan a mí, de mentalidad artista y pensamiento propio.

-Me pasa lo mismo, pero me han dicho que soy simpático. Aunque siempre pasa que la persona que me gusta, no está interesada en mí, y la que no me atrae, sí ¡Qué dilema!

-Me pasa igual, pero "ahí vamos".


Fotografía: Camilo Cuevas.




-Hay veces que nos gusta que sean afectivos con nosotras, sobre todo presencialmente, pero si es una persona que recién vengo conociendo (6 meses o menos), y mucho más si es sólo por Internet, si llega a tener actitudes obsesivas conmigo, prefiero cortar de raíz, porque me causa una especie de repulsión y sentimiento de que me están acosando. Por ejemplo la palabra "te amo" no se la puedo decir a cualquiera, mucho menos a una persona que no conozco presencialmente, aunque claramente es sólo mi experiencia, quizás haya otras mujeres que les guste aquello. Es complicado, porque al final todos podemos reaccionar diferente ante un mismo hecho.

-Increíble pero cierto, pero a veces pasa. En todo caso se debería suponer que la persona con la que vas a mantener un romance, es la que vas a elegir para tu camino de vida, sólo que lamentablemente no todas las personas que vas a conocer, van a ser compatibles, ni tampoco la mejor opción, es una pena, porque cuando piensas de esa manera, terminas desilusionándote de lo que pudo ser y no fue, sobre todo que estamos en unos tiempos de bastantes cambios y las personas no se mantienen mucho tiempo en una relación. En todo caso, antes de pasar a la acción, lo primero que debería ser, es conocer mejor a la otra persona, tratar de analizar sus preferencias y si son compatibles a las tuyas, saber lo que piensa de las relaciones a largo plazo, para que tú sepas si esa persona desearía mantener algo de larga duración a tu lado.

-Hace algunos años, para ser preciso hace 10 años, viví con una fuertísima depresión por lo mismo, mi supuesta incapacidad para socializar, y por ende, para tener pareja. Las personas que se me acercaban siempre, se alejaban a causa de mi frialdad e indiferencia, y bueno, la depresión aumentaba horriblemente, pero cuando ya pensé e intenté suicidarme, me acordé de una frase que mi mamá me decía siempre: "Naciste solo, no acompañado". Me aferré, primero a conocerme y a entenderme, para posteriormente buscar las herramientas que me permitieran ser feliz, pero, ser feliz desde mí, no desde lo que los demás me decían que era la felicidad, y así lo he hecho. Actualmente sigo soltero, sí solo, pero muy feliz, porque si bien no busco pareja y honestamente ni me interesa, no lo descarto; si llega, bienvenida será, sino no pasa nada, me tengo a mí mismo. Alguna vez una amiga me dijo: ¿Cómo quieres ser amado si tú no te amas? Y la verdad tiene mucha razón, seamos aspies o NT, para ser amados, respetados y aceptados, debemos partir de sentirlo por nosotros mismos.


Fotografía: Camilo Cuevas.



Tienes que conseguir una mujer que te ame como lo que eres, y para eso has de amarte a ti primero como lo que eres. Solo tú podrás explicarle cómo amarte, solo tú podrás explicarle que te pasa, y en qué momentos te pasa. Cuando quieras abrazarla, si no puedes, dícelo, pero ella debe saber por qué no puedes, que comprenda que no es que no quieras, sino que sencillamente no puedes, que por dentro estás desbordado de deseo y amor por ella, como un frasco lleno de milagros y que ella, solo debe abrir la tapa y tú te dejarás vaciar en sus brazos gustoso, pero para eso, tienes que amarte. Sonaré reincidente, lo seguiré subrayando, ámate. Aunque te parezca difícil, ámate. Ella no puede hacerte feliz. Tú debes ser feliz, solo tú conoces tú felicidad. Si por otro lado piensas que teniéndola a tu lado serás feliz, esa responsabilidad es tuya y no de ella. La felicidad no la tienes que buscar, porque tú eres la felicidad. Y aunque sientas ansiedad y depresión, eso no debe desviarte de tu felicidad. En parte nuestra ansiedad y tristeza proviene de esforzarnos demasiados por alcanzar algo externo, la adaptación con un mundo que tiene un plug distinto al nuestro. Entonces creemos que si encajamos, seremos felices. ¿Los NTs lo son? Esa es una gran pregunta. ¿Los hombres ¨más vivos¨ son felices? ¿Te conformarías tú, con las expectativas que tienes con una mujer que solo puedas besar, acariciar, vivir ciertas cosas, pero que no entienda tu verdadera esencia, solo para decir: No estoy solo? La peor soledad que yo he conocido es estar al lado alguien quien amas y no te ama como lo que eres, ama lo que ella desea que seas. Eso es soledad, de la que duele.


Fotografía: Camilo Cuevas.

 Sobre San Valentín: 

-Me deprimo cada vez que está cerca el día de los enamorados porque no tengo a nadie con quien pasarlo. Me sentiré solo, mientras que la gente "normal" sí tiene con quien pasarlo.

-Aunque no lo celebro, todos los días del año ando solo en cuestiones de pareja. Algún día ya no estaré solo en la cuestión de tener una pareja.

-Más bien en mi caso, es una fecha latosa y aburrida, pretexto de un consumismo bobo, además de un efímero y falso eudemonismo.

-Yo tengo esposo...y esa fecha me da igual. Me dan igual todas. Es puro mercantilismo...

-A mí también me da igual, pero donde se me olvide, hay problemas serios con mi esposa.

-Olvido fechas realmente importantes como los cumpleaños. Estas otras fechas para estimular el consumismo, ni las determino. El amor, si así le dicen a mis sentimientos hacia los demás, es para expresarse todos los días.

-Yo prefiero llamarlo "Sin Valentín". Hoy por hoy el amor "romántico" me gusta más verlo escrito, que sentirlo en la piel. Reitero:"Hoy por hoy".

-Ni me va ni me viene, es una fecha puramente comercial.

-Yo he tenido tan mala suerte que no me desvelo por esa fecha. Prefiero mantenerme en mi "sarcófago de hielo" hasta que me llegue alguien que valga la pena.

-Yo soy romántico, lo que pasa es que las desilusiones me han cerrado un poco el corazón. Es una forma de protegerme.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:
https://www.flickr.com/photos/camiloray/

martes, 15 de diciembre de 2015

El amor en el Síndrome de Asperger: ¿Un aspie puede amar?






Un factor muy importante que hay que considerar, dentro de la relación con una persona Asperger, es que no todos demuestran el amor que sienten hacia la otra persona de la manera convencional a la cual estamos acostumbrados. Me explico: Para un aspie quizás sea más práctico hacer algo por la otra persona, que decirle con palabras románticas lo mucho que la quiere. Una demostración con hechos, vale más que mil palabras.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):


¿Un aspie puede amar?  


-Sí, pero nunca he sido correspondido.

-Sólo una vez, con un mal resultado.

-Los autistas no se pueden enamorar porque tienen problemas con la dopamina y la oxitocina, hormonas que regulan el afecto y la pasión. A ver, puede que no sea el caso de todos, el debate está abierto!!

-¿En serio? Porque yo estoy enamorado de mi pareja.

-No puede ser el caso para todos, por eso se llama Espectro.

-Nah, TEA o no, nos enamoramos igual. No somos insensibles tampoco. Ahora, hablando de mi caso puntual, me es muy complicado confiar, en consecuencia enamorarme, pero no porque no pueda, sino porque estudio en exceso a la persona. Es algo que puede llevarme perfectamente años. Eso sí, tanto en amistades como en cuanto a enamorarme, el sentimiento me dura mucho más que en la media. Es como si quedara más marcado en la memoria y no se borrara nunca (y obviamente opto por mantenerme a la defensiva, es justamente por lo cual estudio tanto a las personas antes de aceptar llamarles amigos, o como el caso al que se hace referencia: Enamorarme).

Fotografía: Camilo Cuevas.



-El otro día una psiquiatra me decía que los Asperger no amaban, que no sabían diferenciar entre el amor que tienen a su perro o a su familia. Supongo que tendrá sus motivos y su experiencia, pero me llamó mucho la atención. Imagino que se refería a que a los casos clínicos que van a su consulta les pasa eso.

-Mis perros son mi familia. O mejor dicho pueden llegar a ser más importantes que muchos parientes.

-He sabido de Aspergers que dicen que tienen capacidad limitada para amar. Lo que sucede es que, al carecer de la lectura interna y externa de las emociones, les cuesta leer su propio amor. Suceden cosas que van desde un dolor de muelas hasta una ingerencia envidiosa y "se les va la señal". Algunos creen que el amor es solo una completa entrecomillación de los deseos del otro, se frustran muy pronto. Pero el amor es más que eso, no es definirte por el otro, sino enriquecerte por él. El amor verdadero preserva la verdadera identidad.

-Yo digo que sí nos podemos enamorar, pero nos cuesta trabajo en expresarlo.

-Yo tengo alexitimia, así que expresar lo que siento y reconocerlo es muy difícil para mí. Tuve problemas también con mi ex novia neurotípica por eso; a veces le escribía poesía o le hacía regalos, pero cuando me preguntaba algo o me pedía que le dijera que siento, no tenía la menor idea de cómo hacerlo, sólo la abrazaba y lloraba. Aparte yo consideraba que dejarme tocar o acariciarla era una muestra de cariño grande para mí, porque no me gusta que me toquen y no me dejaba tocar por nadie, ni siquiera me gustaba que me abrace mi madre, así que sólo dejaba que lo hiciera ella.

-Los Asperger somos tan capaces de amar como cualquier otra persona, sólo que debido a nuestro síndrome somos un poco más tímidos.

-Como todo en la vida de un aspie, incluso amar, es un proceso que se puede aprender; estar pendiente de quien amas, simpatizar con sus sentimientos, son procesos que pueden ser aprendidos. Ojalá yo hubiese aprendido antes lo que sé, lastimé y me lastimaron mucho para pulir el proceso. Dicho esto, te digo que estás en una edad maravillosa, no dudo que estés a la altura para amar, mi duda es, más bien, si alguien está a la altura para ti; si bien valoro estar en pareja, extraño mi soledad que también disfruto.

-Que haya problemas en la regulación, no significa que no podamos enamorarnos, creo que con mayor razón nos puede llevar a aquello, ya que el enamorarse es una bomba que dura de manera no patológica hasta un máximo de seis meses. Lo difícil está en amar, pero tampoco es algo que deje exentas a las personas TEA. Claro, es lo que pienso, de ahí a que sea verdad jejejje. 

Fotografía: Camilo Cuevas.



-Una cosa es el enamoramiento y otra es el amor. En el amor no intervienen hormonas, sino el discernimiento.

-Creo que es probable que quien no se haya enamorado nunca confunda enamoramiento con enamorarse. Obviamente es una inferencia. Incluso lo noto mucho cuando la gente habla en general.

-Muchas veces tenemos eso que 'racionalizamos' tanto lo que nos sucede y sentimos que por ahí confundimos los tantos. Lo veo mucho, principalmente en aquellas personas que dicen que no "saben si se han enamorado o no". Yo por ejemplo nunca me he vuelto "loco" por una chica, aunque me pasó que he sentido mucho cariño por una en especial.

-Yo ahora mismo estoy muy enamorado de mi pareja, que por cierto es mi primer pareja, y ambos nos hemos correspondido y compaginado muy bien.

-He sentido atracción sexual nada más...

-Honestamente, no estoy seguro si he estado enamorado de verdad alguna vez...

-Las veces que lo he notado de manera consciente, he preferido “esconderme bajo la cama”, por así decir.

-Pues yo amo a mi pareja. Si eso no es amor no sé qué puede ser.

-¿Qué es Enamorarse?

-Tal vez nunca encontremos a nuestra pareja ideal y nos conformamos con alguien que cumpla nuestras mínimas expectativas, o tal vez algunos de nosotros tenemos exigencias muy rígidas, casi imposibles para otro ser humano. En concreto, busco algo platónico, sin intimidad, algo intelectual, espiritual... no sé cómo explicarlo, tal vez yo podría ser feliz así, pero nadie sería feliz a mi lado de esa manera. ¿Estoy mal? ¿Soy un enfermo? ¿Soy un desquiciado? Yo disfruto las relaciones a larga distancia, porque no hay contacto físico, y es algo que no me gusta, soy una especia de buscar relaciones intensas espirituales, a veces pienso que mis limitaciones las estoy llevando a grados muy extremos, y me acuerdo de la historia triste y solitaria de Jorge Luis Borges, en la resignación de concebir el amor platónico tras sus constantes fracasos amorosos.

Fotografía: Camilo Cuevas.


-Existimos aspies que con pareja -en mi caso, esposo- no tenemos ni idea de lo que es "amor" en sentido estricto, y la verdad no nos ha interesado o no hemos sentido esa necesidad. Antes que me malinterpreten, no me considero una persona insensible a propósito, tampoco alexitímica y menos psicópata, pero la verdad es que no comprendo muy bien qué es ese sentimiento o qué tiene de particular, salvo lo que me dice la literatura. Yo convivo con mi esposo, nos cuidamos mutuamente; él es mi intérprete social, una de las pocas personas que no se ha decepcionado de mi mutismo selectivo y de mis estereotipias. Tiene mucha paciencia a pesar de que no entiende mi condición, y en general me apoya. Me siento bien con él, no me incomoda la mayor parte de las veces. Es poco expresivo pero yo soy todavía más parca y restrictiva. Tenemos dos hijitas a quienes adoro -aunque racionalizándolo suelo pensar que tiene que ver con supervivencia, pero trato de ignorar esa idea por el bien de ellas-, a quienes doy abrazos y besos porque considero que son necesarios para su adecuado desarrollo psicológico. Me gusta estar con ellas, son las personitas más agradables que conozco, las únicas con las que puedo conversar sin perturbarme o quedarme muda. Con nadie más soy así, ni siquiera con mis familiares (no tengo amigos así que no podría decir nada al respecto). Sí, podría ser que analizo mucho, porque siempre estoy “craneando”, pero es mi forma de ser, es lo que soy. Toda la vida tuve dificultades para reconocer e interpretar gestos ¿qué esperar, entonces? y, casi todo el tiempo, en diferenciar las expresiones emocionales de los demás. Mi ánimo en general es el mismo aunque tiendo a la depresión o mejor dicho al “quemeimportismo”.

Fotografía: Camilo Cuevas.

 ¿Cuál es la diferencia entre amar y querer?  



-Amar es un sentimiento mucho más fuerte que el querer.

-En el budismo se usa este ejemplo: "Si usted ve una flor y la quiere, la va a arrancar y se la va a llevar, pero si usted ama a esa flor, la va a dejar que crezca y la va a cuidar".

-El querer es de otro para uno, el amar es de uno para el otro. El que quiere, teme perder. El que ama muere por dar.

-Hay otra frase que me gusta mucho, a parte de esa de Buda que escribieron mas arriba, y que describe muy bien esta diferencia, y es: "Amar es darlo todo sin pensar, querer es dar sólo lo que pensamos que vamos a recibir". En realidad yo podría decir que sólo amo a mis hijos, yo sólo doy y doy por ellos, sin desear ni esperar recibir nada a cambio. Amo a mis hijos incondicionalmente, aunque ellos no lo hicieran, en cambio a cualquier hombre, incluso mi marido, se podría concluir que lo quiero, porque doy para recibir algo a cambio. Si él me llega a defraudar o ya no me trata como quiero, ese "querer" mío se acaba. Por lo tanto no es incondicional.

-Los griegos diferenciaban el amor en cuatro facetas: El Eros (atracción sexual); el Storgé (el amor que sentimos hacia nuestras familias o amigos); Philia (aquel que nos impulsa a hacer el bien común, como por ejemplo: Cuidar a nuestras mascotas) y el Agape (es un amor desinteresado, no importa si no nos devuelven lo que damos: Dar es lo principal). Quizás de ahí la confusión que aparece cuando hablamos de "estar enamorados" o "sentir amor". Se nos mezclan las diferentes facetas o asignamos unas adonde no deberían ir.

Fotografía: Camilo Cuevas.

¿Cómo saben cuando están enamorados y no es sólo deseo, atracción, cariño o similares? 



-Cuando dejas de preguntarte eso sobre la persona con la que quieres estar. No sé si es cuestión de encontrar a esa persona o más bien de encontrarte antes a ti mismo.

-Yo sé cuándo me gusta alguien, porque me apetece tener contacto físico con él. Pero de todas formas, me cuesta mucho identificar mis emociones.

-Pienso que sabes que estás enamorado cuando encuentras a una persona que te da paz, te llena de felicidad sin motivos, te hace sonreír con sólo escuchar su voz, te hace soñar y pensar que todo lo puedes, te da fuerzas para seguir adelante, tu corazón se desespera cuando hablas con ella, los ojos te brillan y muchas veces no te salen las palabras, te pones nervioso, así todo tembloroso. Amar es algo espiritual y eso es algo que dura mucho tiempo!

-Yo siempre tengo la mala suerte de que me enamoro a solas. Ninguna chica corresponde a este sentimiento, y por lo visto parece que siempre será así.

-No se angustien, para los demás tampoco es fácil, pero sí decirles que tengan esperanzas, siempre hay alguien para uno que lo acepta, tolera y ama sobre todo. A mí me ha pasado por inocente, he caído en relaciones tormentosas, un matrimonio de casi 17 años, y hace una década tener la persona correcta, la que me entiende, ese compañero que entiende mi condición, más ahora que tenemos un hijo ya diagnosticado y un hijo por diagnosticar.

Fotografía: Camilo Cuevas.



-¿Qué es lo "ideal"? ¿Lo que nos sirve, lo que nos satisface, lo que nos apasiona? No es agradable que "te gusten las manzanas, pero vivas en un naranjal" o que "te guste el mar, pero vivas en las montañas". Porque siempre el anhelo por lo que no es, será una espina en el corazón. La cuestión es: ¿Para qué queremos el amor? ¿Para no sentirnos solos, para poder dar lo que tenemos o para sentirnos realizados como personas? ¿Y si ese amor, que quizás sea bueno en sí mismo, no satisface nuestras expectativas? ¿Nos mantendrá amargados porque no es el "ideal"? Creo que la felicidad es estar completos con lo que somos, y si alguien llegase a nuestras vidas, a esa persona la integraríamos a nuestro mundo, sin tener la necesidad de modificarlo; para que, si mañana se fuera, no se llevara nada porque nada trajo.

-Bien dicen que el amor no es una cuestión de buscar a alguien que me haga 'feliz' cuando estoy mal. Más bien el amor se trata de compartir un estado de plenitud personal que hemos encontrado por nosotros mismos con alguien a quien consideramos especial.

-Lo ideal es tener a alguien con quien compartir tu mundo y que te comparta el suyo, ser independientes, ambos libres, ser complemento el uno del otro.

-Nunca busqué el amor ni la felicidad, son resultado de un trabajo. Si me preguntan por felicidad, la definiría como "realidad dividido por expectativas".

-Ese paradigma de la "media naranja" o que "eres la mitad de algo que falta por completar" no me cuadra. Eres un ser completo y el que te acompaña también es un ser completo, con sus sueños, expectativas y necesidades. Dos seres completos que aceptan, en negociación permanente, vivir juntos y crear una realidad original...demasiado original para mi gusto.


Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:
https://www.flickr.com/photos/camiloray/

Esta es la biografía del autor de las fotografías utilizadas en este escrito, un joven con el Síndrome de Asperger:

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Nueva Etapa: La Maternidad en el TEA





(Por Tamara Suárez)
           
Hace mucho tiempo que no escribo y muchas cosas han pasado. Muchas situaciones buenas, y buenas disfrazadas de malas, ya que al fin y al cabo todas traen nuevos aprendizajes.
Entre las bellas situaciones de la vida llego mi hija. Pensé apenas llegó que había varias cosas que debía enseñarle del mundo, que quería que descubriera, que mantuviera su mente curiosa, pero.... la verdad? En estos menos de 3 meses, ella me ha enseñado más que nadie y ha puesto a prueba mi evolución en el tiempo con respecto al autismo, a mi forma de ser.
Debo admitir que una de las cosas que más me enojaba era la frase "tú no lo sabes porque nunca has sido madre", pensaba frente a otras personas con sus hijos, cómo es que esas mujeres no saben criar, no comprenden a sus hijos, pensaba "sólo es cosa de actuar, leer libros de crianza, son todas unas ignorantes". Pero la que más ignoraba la realidad entorno a la maternidad (y paternidad) era yo. En el embarazo leí muchos libros de crianza respetuosa, que tomé por literales y me causaron más confusión que otra cosa, otros que se contradecían, otros de dudosa procedencia, pero pocos se acercaban a lo que en verdad debo vivir día a día.



Lo primero en aparecer durante el embarazo fue el miedo. Yo pensaba que a mi edad ya no habían razones para sentirlo, pero un día andando en automóvil, embarazada de alto riesgo, donde el cinturón más incomodaba que protegía, y el automóvil andaba a más de cien km por hora, me sentí vulnerable. Quizás sola no me hubiese importado, incluso no me hubiese dado cuenta, pero ahora donde otro ser dependía de mi, sentía miedo de cualquier cosa que la pusiera en riesgo. Aun no la conocía, no sabía quién era y ya la protegía.
Antes acostumbraba a caer de las escaleras, al menos 5 veces en el año, ahora sabía que no podía; incluso en algo tan cotidiano a través del miedo tomé otras precauciones. Aun hoy bajando con ella las escaleras soy muy cuidadosa.


Hubo otros aspectos en los que profundizaré más adelante, pero entre las cosas que aprendí fueron:


- Lograr superar los dolores del posparto, si ya me molestan ciertas texturas de ropa, imaginen cuanto me molesta un tajo de cesárea. Hoy luego de casi tres meses aun me duele cuando río.

- Cómo puede cansar el llanto del bebé a una persona hipersensorial. Es una sensación de cansancio directamente  proporcional a las horas acumuladas escuchando su llanto. Tú puedes ser una super mamá que intentas hacer todo lo posible para que el bebé no lloré, pero llega un punto en que tu cuerpo no puede seguir ese ritmo y queda el caos. Pero cuando ya era mucho, apliqué refuerzos (tapones mientras la atiendo) y así se puede superar. Bueno, por momentos, al menos para descansar.

- Aprender a comunicarme con un bebé que no sabe hablar las cosas directamente, que ella lo que más necesita es que su madre la entienda, lo que más presión para una significa, pero a medida que pasa el tiempo, entre ambas hemos ido creando un nuevo lenguaje lleno de complicidad.

- Siendo tan estructurada, aprender a que ella no tiene horarios, es impredecible, todo cambia de un momento a otro y no hay día que sea igual. Con ella hay días buenos en que sólo hay sonrisa, hablar, muchos balbuceos y paseo, pero hay otros en que recién son las 6 de la tarde y sólo quiero ir a dormir, mientras ella alega por tener que colocarse el pijama a esa hora. Acordamos que a las 8, es buena hora para ir a la cama.

- Aprender a que no puedo hacer todo sola, a que debo aprender a pedir ayuda, y lo bueno, es que el apoyo está, de la gente que nos rodea y de quienes son importantes para ella. Algo de lo que siempre estaremos agradecidas.

- Aprender a que ahora no me puedo "decompensar" como antes, yo soy su ejemplo ya que ella depende de mí. Ella requiere de mi autocontrol, de mi tranquilidad, ver que en mí encontrará seguridad y es por ello que la paciencia impera ante ella, la paciencia guardada por años pertenece a ella y es un excelente momento para ocuparla.

- Aprender que la vida sigue pero con nuevos cambios. Que ya del trabajo no llegaré a descansar, a ver tele o meterme al notebook tranquila. Ella querrá jugar, tomar teta, tendré que cambiar pañales, lavar ropa, preparar todo para el otro día, pero que al mismo tiempo sabré que habrá alguien que estará contenta esperando a mi llegada, me lo dice todo con su mirada.

- Hasta el mes y medio no tenía ni tiempo para bañarme, ni para comer y mucho menos para dormir. Hoy aprovecho los tiempos y ella ya no llora mientras escucha a su mamá bañándose, bueno, sólo pocas veces. También almuerzo mientras otros me la cuidan o la dejo en una silla mientras me mira comer, e incluso aprovecho de escuchar música en el camino mientras voy a exponer o a trabajar. Ambas, hemos aprendido durante este tiempo y aun nos queda por aprender mucho más.

- Hay veces en que llora todo el día, yo no sé qué le pasa, me siento cansada, incluso me da fiebre, le hago cariño pero sigue llorando, nos vamos a acostar y del cansancio mis ojos se cierran y me dan ganas de llorar, ella empieza a llorar balbuceando acusándome a los búhos de su móbil, frustrada quizás porque aún tiene muchas cosas que contarme pero no sabe cómo, pero entonces escucho un silencio, es ella mirándome....lo hace por segundos, me sonríe y todo se me pasa.

¿Ahora?, acaba de despertar, buen día.


martes, 1 de diciembre de 2015

Afectos que afectan.





Me quiero referir a este tema desde mi experiencia como mujer Asperger, pero no dando un sentido universal a lo que escribiré, pues sigo sosteniendo que ningún individuo es igual a otro, aun teniendo un mismo Síndrome. Con esto quiero decir que los afectos no son experimentados de la misma manera, ni con igual intensidad por las personas Asperger. He leído testimonios de adultos dentro del espectro autista que se jactan de nunca haberse enamorado y mucho menos haber sufrido por amor, pues lo consideran, prácticamente, una estupidez; otros se consideran erróneamente "más Asperger" por no ser sensibles; pero hay quienes, al igual que yo,  son muy sensibles y lo reconocen sin verguenza ni miedo de parecer "menos aspies" por experimentar esta capacidad, que lejos de ser algo negativo, a mi parecer, es una cualidad que no todos tienen la dicha de experimentar. No entraré en detalles con respecto a quien es más Asperger y quien no por esta absurda razón (es un asunto que me tiene saturada y encuentro tonto discutir por ello habiendo características claras que son indicadores de quien puede tener el Síndrome y quien no).
Seguiré con el tema en cuestión, que es lo que me ha motivado a escribir esta nota. La mayoría de las personas han sufrido alguna vez en su vida por amor, con esto no sólo me refiero al amor de pareja (Eros), también incluyo el amor filial (padres, hijos, hermanos, etc.), o al amor de amigos. En fin, yo he sufrido, en su momento, por cada uno de los amores que anteriormente he mencionado, y no me extraña en mí, dado mi excesiva sensibilidad, lo cual aclaro no tiene absolutamente nada que ver con la empatía cognitiva (capacidad para entender perspectivas, pensamientos y emociones de otros, lo que comúnmente denominamos "ponerse en el lugar del otro"), de la cual yo tengo muy poca, no obstante, empatía emocional sí tengo. Y, aunque estoy familiarizada con el sentir afecto hacia otras personas, hay un sentimiento nuevo para mí, algo que jamás pensé sentir: El apego hacia la que fue la pareja de mi hijo.

Artista: Anita Valle Ocando.

Al comienzo, como toda relación que yo inicio con una determinada persona, no hubo inmediata cercanía, debido a que me cuesta entablar comunicación con alguien que es desconocido para mí, necesito un tiempo de adaptación, tal como cada situación nueva que debo enfrentar, y luego, después de este proceso, si hay una buena comunicación, logro la interacción. Pero ¿cómo enfrentar la ruptura cuando no está en mis manos?, muchos me han dicho que es un proceso natural, en que los hijos, cuando son jóvenes, van experimentando diferentes relaciones hasta que llega la persona con la que deciden formar un hogar; y eso lo entiendo muy bien, pues yo también he pasado por aquellas situaciones, pero desde mi vereda. Sin embargo, no sé cómo hacer para aceptar que ya no volveré a ver a alguien que llegué a querer casi como a una hija. No sabía que iba a ser algo tan difícil de aceptar, y más aún llegar a acostumbrarme a esa ausencia. 
Yo soy una persona que vive analizando el comportamiento humano, y por ende, es algo que también hago con mi persona, lo cual me lleva a plantearme interrogantes y buscar posibles respuestas a lo que me inquieta; y en esta ocasión, no fue la excepción. Después de tanto pensar y analizar lo que me está sucediendo, creo que esta reacción mía ante la ausencia de esta persona, es porque yo soy muy rígida y acostumbro a seguir patrones. En mi vida estructurada, primero eramos sólo mi hijo y yo, luego tuve que cambiar mi rutina e integrar a una tercera persona, lo cual me tomó un tiempo, pero no por celos, porque tengo la dicha de no experimentar ese sentimiento negativo con mi hijo, más bien fue un proceso para poder cambiar mi rutina y a partir de ahí poder seguir adaptándome a ese cambio que incluía a otra persona. Y hoy, esa rutina nuevamente se ve alterada porque falta un miembro de la familia, que sin aviso ni de manera gradual, fue sacada de mi vida, dejándome desorientada y triste porque no me lo esperaba.


Artista: Anita Valle Ocando.

¿Cómo voy a poder adaptarme a otra chica cuando mi hijo decida tener una nueva pareja? Es algo que me aterra, no sé como enfrentarlo y ruego que pase mucho tiempo para que algo así suceda, puesto que me acostumbré a un determinado rostro, una determinada voz, a su risa, a sus gestos, y a todo lo que la caracterizaba y me hacía reconocerla como pareja de él; en mi mente no hay otra imagen que no sea ella. Además, no quiero volver a pasar por el mismo proceso de adaptación con otra joven para que, una vez logrado, deba enfrentar nuevamente la pérdida.
Puedo aceptar la ausencia de personas, pero cuando ya no hay lazos de ningún tipo entre ellas y yo, o cuando, simplemente, cambian mis intereses y dichas personas no los comparten conmigo. También me alejo de quienes me hacen daño y me angustian con sus presiones del índole que sean; no le veo sentido seguir al lado de quien no me hace bien y no me da la tranquilidad mental que necesito. Incluso puedo aceptar la muerte de alguien muy querido para mí, si esa persona está sufriendo en vida y lo mejor que le puede suceder es morir (me cuesta entender que exista gente que le pida a Dios que no se lleve a algún ser querido de edad avanzada, aunque estén viendo que esa persona está postrada en cama y sufriendo), no logro comprender por qué la gente prefiere que un anciano viva aunque, prácticamente, esté en estado vegetal; y el dilema se presenta para mí cuando finalmente esa persona muere y yo no tengo las palabras que el deudo quisiese escuchar, cuando lo único que yo pienso en decir es que es mejor que haya muerto a que siga viviendo así, con sufrimiento (pero es obvio que la gente no quiere escuchar eso y que prefiere que uno diga que lo lamenta aunque no sea verdad). 


Artista: Anita Valle Ocando.

Con la ausencia de algunas personas puedo parecer muy fría dada mi reacción lógica y no emocional en determinadas situaciones, pues ya tengo el formato del por qué uno se aleja de las personas y es parte de lo que me ha tocado vivir; pero cuando alguien se está yendo de mi vida, sin mediar nada negativo entre ella y yo, no es algo que yo sepa manejar, y es allí donde veo la mayor dificultad, puesto que mi cerebro no tiene este tipo de información, y por tanto no tengo la experiencia previa que me permita aceptar de buena manera que esa persona ya no está. Tampoco puedo tener una amistad con ella, porque en mi mente estructurada, ella ocupaba un espacio como pareja de mi hijo, y a través de él, se daba la relación conmigo. Es muy difícil para mí comprender este nuevo sentimiento que me invade, más aún, sabiendo que son las decisiones de mi hijo y debo respetarlas, pero no logro entender algo que nunca me había sucedido a mí, desde el lugar en que me tocó experimentarlo. 
El tema de los afectos en las personas Asperger da para mucho, y sé que hay personas que les interesa saber al respecto, es por eso que he publicado otro artículo en donde me refiero a las personas Asperger como parejas. 
Como podrán darse cuenta, algunas personas con el síndrome analizamos hasta las relaciones de familia, amigos y de pareja. Me imagino que esto se debe a nuestra incansable búsqueda por comprender el comportamiento humano y darle sentido al hecho de tener que relacionarnos con los demás, tomando en cuenta que para nosotros es muy difícil entender a las otras personas que no piensan ni actúan como nosotros.

Las imágenes utilizadas en este escrito (exceptuando la primera) pertenecen a Anita Valle Ocando, una artista excepcional con el Síndrome de Asperger y pueden encontrar más de sus obras en esta página: