miércoles, 22 de julio de 2015

El diagnóstico tardío desde las experiencias de adultos Asperger.


Algo muy importante con respecto a la hora de buscar un diagnóstico: Debe averiguar si en la ciudad donde usted vive hay algún profesional que se haya actualizado sobre el Síndrome de Asperger, que sepa muy bien del tema, y no sólo sobre niños, sino que también sobre el adulto con esta condición. Es fundamental que este profesional tenga pacientes Asperger. No importa que usted lleve años con un psiquiatra o psicólogo, si él NO SABE sobre el tema, NO sabrá diagnosticarlo.

A continuación le invito a leer las opiniones, desde las experiencias personales, de algunos jóvenes y adultos Asperger sobre este tema (no he puesto sus nombres para mantener su privacidad):

 Buscar un profesional capacitado en el Síndrome de Asperger:


-Mi psicólogo habitual no es especialista en TEA, pero me ayuda en la resolución de eventos pequeños, cotidianos. Tengo otra terapeuta, con quien aún no he podido tener cita (porque es la única en mi ciudad). No es fácil encontrar profesionales, sobre todo para adultos como yo, que no hemos tenido tratamientos idóneos constantes en el tiempo.

-Yo soy psicólogo, y me he especializado en trastornos generales del desarrollo y el área infanto juvenil, buscando apoyar a otros en lo que para mí fue difícil en algún momento, pero básicamente como herramienta de autoexploración y entendimiento personal. Entonces, te lo puedo comentar como especialista y como aspie; no le entregues una impresión diagnóstica al profesional, en su lugar, Cuéntale al profesional las experiencias de vida que has tenido que te llevaron a sacar la conclusión de que piensas que tienes el Síndrome. Háblale de tu etapa en el colegio (sobre todo lo social), de cómo lo haces cuando viene la angustia, de cómo te pones cuando aparece una persona que te gusta y quieres abordarla, de cómo ha sido adaptarse a cambios significativos en tu vida, de lo que significa para ti vincularte con otras personas, de lo que tu familia pensaba de ti en la infancia (yo era "el viejo chico", el niño muy bien portado, el que "hablaba bonito" por las palabras rebuscadas, lector empedernido, el insoportable al que no se le podían hacer bromas, porque bueno, me costaba entender que eran bromas, hasta que me lo decían, y aún me pasa!-, etc). Ahora, por contraparte puedo decirte que mi área profesional tiene de todo; unos muy buenos y otros que no lo son tanto, pero lo que sí es seguro que la psicología es gigante, por lo que, para que puedas conseguir la ayuda adecuada, trata de buscar un terapeuta con experiencia en el área, ojalá especialista, los cuales suelen pertenecer a fundaciones vinculadas al área (TEA, Asperger, TGD, Discapacidad en general, Educación especial, etc.)

-Mi terapeuta me dijo, cuando me hizo el diagnostico (hace 2 años), que esto es un espectro como el arco iris y no todas las personas concuerdan con el DSM IV y V...
Fotografía: Camilo Cuevas.


-Lo mejor es que busques un profesional con experiencia en TEA, los que no están especializados en esto se van a enredar con las comorbilidades y nunca te van a dar el diagnóstico.

-Es importante que el psiquiatra sepa de TEA y trabaje con pacientes adultos con TEA. Cuando pasa el tiempo, muchos adultos con TEA, sobre todo las mujeres, aprendemos a "camuflarnos" a través de la imitación. Muchos profesionales están acostumbrados a ver chicos con TEA y de los grados más severos. Los test de Internet están buenos para un primer acercamiento, pero el diagnóstico en adultos es diferente al de niños. Se tienen que analizar bien las "sutilezas" que se nos escapan y se debe tomar en cuenta cómo éramos de chicos. Por eso se suelen contactar a los parientes para que brinden información de cómo éramos en cosas que no recordemos o hayamos tomado como normales. Las máscaras sociales pueden ser muy desgastantes y la frustración puede generar, como comorbilidad, ansiedad, depresión, disociación, etc. No a todos los TEA les afectan las mismas cosas. Pero es importante que el profesional aborde esas cuestiones desde el TEA y los trastornos sensoriales, y no desde la ansiedad aislada del TEA. La medicación en TEA puede afectar diferente que en NT, por eso es importante que el profesional este calificado.  Pasé por varios psicoanalistas y no supieron dar diagnóstico y una culpó a mis padres. Un neurólogo que consideró que no había nada anormal a pesar de que una maestra había sugerido que podía ser algo neurológico porque me había visto balanceándome en un rincón, en la hora de recreo. Hace unos años mi madre notó que me parecía a uno de sus alumnos diagnosticado con Asperger. Al principio lo negué, y luego busqué información del tema. Más leía, más similitudes encontraba. Hasta que me conocí un Asperger diagnosticado pero con un grado de funcionalidad más afectado. Ahí me di cuenta que me parecía mucho a él cuando era chica. Ahí busqué mi diagnóstico oficial. Una psicóloga que tenía un par de pacientes con TEA, me derivó a un psiquiatra porque me parecía a uno de sus pacientes Asperger. Y ahí obtuve mi diagnóstico oficial. Para buscar un profesional capacitado, busca entre adultos con TEA o parientes con el síndrome que te recomienden alguno.

-Muchos psicólogos aún hoy desconocen por completo el TEA, al menos esa es mi experiencia. Podemos asociarnos, promover cambios, ya sea entre personas con TEA o familiares de esas personas, y hacer que haya más conocimiento y buscar que la sociedad sea más tolerante. Pero si uno mismo no pone de su parte, en la medida de sus posibilidades ¿qué legitimidad tiene para pedir nada?
Fotografía: Camilo Cuevas.


 La necesidad de un diagnóstico de parte de un profesional capacitado:


-En mi caso concreto, necesito el diagnóstico no para mí, sino para el resto de las personas. Lo necesito para que los demás sepan que soy internamente y que no pueden esperar de mí, como aun lo hacen, que funcione como la mayoría, o como un NT. Busca tu diagnóstico, eso te va a ayudar a respetarte a ti mismo y no dejarte afectar por lo que piensen los demás y a su vez podrás orientarlos a comprenderte, que es algo muy importante para vivir integrado en esta sociedad, que está hecha para y por neurotípicos. Tenemos que lograr nuestro lugar, porque pertenecemos a este mundo donde debemos caber todos. En una época dentro de mi sospecha de padecerlo, lo decía cómo una broma aparentemente inofensiva, pero intentaba testear a los demás ante esa intriga propia. Sin embargo me daba miedo el término Autista, hasta que investigué aún más, y mantuve mi interés por ello en silencio por años. Pienso que las personas Asperger tienen que reconocer en sí mismas que son bellas, no más que los demás, pero sí reconocerse ante un mundo que no los ha sabido reconocer por ignorancia. Los Asperger tenemos un poco más de ¨suerte¨ ante los casos de Autismo más severos fuera del espectro del SA; cierto que no nos hace mejores, pero tampoco nos hace iguales. Y sobre nosotros, entiendo, cae una gran responsabilidad. Nuestra misión es defender esas diferencias tanto nuestras como la de todas las personas dentro del espectro, y amarlas, porque en fin de cuenta eso seremos siempre. Una pastilla no nos quitará el Asperger, nacimos Asperger morimos Asperger. Nacimos autistas, moriremos autistas, pero debemos ser los primeros en velar por las emociones del autista que está a nuestro lado en la vida, porque lo que calla él en su dolor, lo sufro yo en el mío.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Si me preguntaran, hoy por hoy ¿Si me sirvió el diagnóstico y si volvería a buscarlo? La respuesta sería un SÍ ¡Claro que sirve! Me sirvió para conocer algunas fortalezas que creía que todo el mundo tenía y para conocer y trabajar mis debilidades. Volvería a hacerlo SÍ, por supuesto, y me hubiera gustado tener el diagnóstico a una edad temprana. Cuando pequeña había ido a pedagogos, ninguno supo realmente decir que tenía. Me llevaron a un neurólogo, según él, estaba todo OK. Pasé por otros profesionales. Varios psicólogos, otro psiquiatra. Ninguno detectó el SA. El psiquiatra me derivó a una psicoanalista que se la pasó diciéndome: "Hable". Y si yo preguntaba: "¿Qué cosa?" Respondía: "Lo primero que te venga a la mente". La respuesta mía fue "Llueve" y una mirada fija con un largo silencio. Por supuesto, no me sirvió para nada, dejé de ir y me abstuve de contestarle: "Si usted se topara con un autista ¿le diría que hable?". En esta vida, se sea Asperger o NT, se está en constante aprendizaje. Nosotros no venimos con un manual de instrucciones de cómo entender a la gente en general. A los NT también les cuesta, aunque a nosotros nos sea más duro como SA porque somos una minoría. Hay muy poca información del tema relacionado al espectro autista entre profesionales y gente común (algo que se puede trabajar perfectamente difundiendo).

-En mi caso, estoy tratándome la Depresión y la ansiedad, terapias sicológicas y todo lo que conlleva. Le dije a mi psiquiatra que me diera el diagnóstico Asperger por escrito (para que mi marido se quede tranquilo y no piense que es un invento), pero más allá que eso, no me ha cambiado, sigo siendo la misma con mis particularidades, mis conversaciones profundas, mis días en que no quiero ni que me hablen, etc.
Fotografía: Camilo Cuevas.


-La idea de un diagnóstico es tener la certeza de saber qué hacer para mejorar tu vida. Hablé con un primo psicólogo y él es "normalista", todo es normal, eso fue en los primeros tiempos del descubrimiento de la condición en mi persona, es mucha la experiencia adquirida desde aquel momento, yo “gateé” y luego comencé a caminar lentamente en el aprendizaje de lo que significa ser Asperger; luego ese aprendizaje se ve reforzado por la introspección, los recuerdos y la observación de mis dos hijos y su evolución en estos últimos dos años. Me parece que el autismo es como una ensalada, si tienes todos los componentes, tu condición es severa, si tienes algunos va de moderada hasta "light", el peligro está en que los que tienen condición "light" tienen todos los ingredientes para llevar una vida llena de sufrimiento y desesperación.

-Quiero poder tener el argumento que necesitan los demás (no yo) para que entiendan que no soy convencional, no porque no quiero, sino porque no soy. Sencillamente eso.

-En cuanto al diagnóstico te tiene que servir sobre todo a vos, a veces también lidio con reproches sobre todo relacionados con mi tendencia de buscar aislarme cada tanto.

-Antes de buscar que otras personas entiendan y comprendan el Asperger, debes empezar por entenderlo tú. Interpreta de forma positiva tus características, para que veas el Asperger como algo genial y no como una enfermedad o un padecimiento, y debes estar consiente que el grosso de la gente no lo va entender, te lo digo por experiencia propia, para mi madre y mis hermanas solo soy el loco de la familia, alguien incapaz de entender que la vida es como las telenovelas. Para mí, luego de ver de qué se trata el Asperger, y el TDA-H que tengo, lo veo como un don, concentrándome en mí e ignorando a los demás, si me quieren entender y aceptar que bueno y si no, me vale.
Fotografía: Camilo Cuevas.

¿A qué edad fuiste diagnosticado?


-Yo tengo 27 y fui diagnosticada este año.

-Fui diagnosticada a los 26.

-Yo fui diagnosticada con 24.

-Yo a los 31 años ósea en septiembre/octubre del año pasado. Después de dos años de pasar por diferentes psicólogos. Sólo tenía un diagnóstico temprano de TDAH.

-También me diagnosticaron a los 31 y también tengo TDAH.

-Yo a los 41 años, luego de mi hija. El 26 de marzo del año pasado. Así me pasó a mí: Luego del diagnóstico de mi hija, vino el mío, y luego el de mi mamá, aunque este no es oficial. Pero es algo que toda la familia acepta.

-Hace 2 años. Tengo 31.

-Yo a los 38.

-Yo a los 34.

-A mí me diagnosticaron en unas de las evaluaciones de mi hijo de 16 años. Tengo 38.

-Jajaja!! Yo soy al parecer la abuela del grupo!! Fui diagnosticada a los 60!! Mi hijo a los 29 y mi nieto a los 4 años. Fue a raíz de su diagnóstico que con mi hijo nos dimos cuenta de nuestra condición. 
Fotografía: Camilo Cuevas.

¿Qué sentiste al recibir el diagnóstico?


-Tuve un diagnóstico tardío. Apenas recibí el diagnóstico fue como si todas las fichas que nunca coincidieron del pasado de repente se armaron, y uno se siente en paz consigo mismo, uno ahora sabe que tantas cosas que no funcionaron y otras por las que fue señalado, en realidad no eran culpa de uno.

-Yo supe lo que tenía a los 31 años, y he sentido felicidad, tristeza y negación, estuve dos años y medio, sin decir nada, y tratando de evadir, tenía mucho miedo, sintiéndome mal por no ser “normal”. Yo me di cuenta porque perdí todos mis negocios y terminé en una situación muy peligrosa, a partir de ahí.... y siempre era lo mismo, muy vulnerable, fue algo extremo. Siempre me decían que era “rara”, y me sentía así, solamente que no sabía el por qué, y aprendí a vivir siendo excéntrica con todo lo que eso significa; hice demasiadas cosas neurotípicas por necesidades de mi familia y mías, y fue demasiada presión para llevar una vida NT. No me quejo de los resultados, pero quizás fue toda esa energía requerida, todo el esfuerzo, y los malos ratos, que sé que se hubieran podido evitar si lo hubiera sabido antes.

-Yo tuve los primeros indicios a los 43 años (parece que gané) y sí, lloré, aunque todavía no sé bien la razón; supongo que, como a ustedes, fue de impotencia, porque una respuesta primitiva empezó a aflorar: El " raro" empezaba a encontrar respuestas.

-Supe a los 30. Sí, lloré, sentí una liberación muy grande, todo el puzzle calzaba, era mirar hacia atrás y sentir que todo tenía una explicación y un hilo conductor. Al mismo tiempo, llegó la impotencia, esa de "si hubiera sabido esto antes...", pero apagué rápidamente esa sensación porque, de alguna manera, siento que el "no saberlo" me hizo forzar mis recursos personales al máximo para aprender a valerme bien por mí mismo y poder llegar a donde estoy de la forma que estoy, lo cual como todos, ha sido con altos y bajos, pero aun así, me atrevo a llamarlo "estado de felicidad". Me siento bien conmigo mismo.
Fotografía: Camilo Cuevas.

-Yo lo supe hace un año y me alivió saberlo. Mi vida sigue como siempre, salvo que trato de estar más sola para recuperar el tiempo perdido conmigo.

-Yo tengo 24 años y acabo de enterarme hace un par de meses. Y no he sentido rabia, sino paz y tranquilidad al por fin entender que es lo que me pasaba.

-Yo me enteré a los 26 años, tengo 35, y fue un gran alivio, dado que por fin pude entender y comprender a la perfección muchas cosas que me causaban conflicto.

-A los 40 me lo dijo el psicólogo de mi hijo. En Enero nos ha evaluado a toda la familia (somos 4). Luto inicial, después entendí muchas cosas.

-Cuando yo supe que tenía el Síndrome de Asperger, lo acepté. Tenía respuestas a mi vida, en fin; y también descubrí que me sentía atrapada en dos mundos, por así decirlo. Empecé a sentirme dividida.

-A mí me ha pasado lo siguiente: Le digo a alguien que tengo Asperger; y después me dice: "Naahh, vos sos bien ‘normalito’, por ahí tenés cosas raras, como todos ¿quién no tiene algo raro? De acuerdo a esa respuesta, me hago otro cuestionamiento: Si a veces estamos tan ensimismados en nuestra condición al punto de que por ahí somos nosotros mismos los que nos boicoteamos y no la sociedad que pensamos que nos hace demasiado daño. Saber lo del Asperger me ha ayudado mucho a darle sentido a la razón de mí ser, pero por otra parte me tiene en vilo constantemente en otros aspectos. Es un arma de doble filo para mí.

-Saber que soy Asperger le da sentido a mi vida, pero la lucha no cambia, la búsqueda del mejoramiento sigue igual, porque es necesario mejorar, hay que adaptarse al entorno, no se trata de que los demás sepan que somos, se trata de que nosotros sepamos cuales son nuestras limitaciones y mejoremos nuestra vida. Si los otros saben o no saben, les importa un “cuerno” y no van a hacer nada para mejorar nuestra vida, de nosotros depende que seamos mejores o tengamos más o menos sufrimiento, claro, esto no aplica cuando eres un niño, en ese momento hace falta ayuda y es mejor no saber que eres Asperger.

Las imágenes utilizadas en este escrito pertenecen a Camilo Cuevas, un excelente fotógrafo con el Síndrome de Asperger. Pueden encontrar más de sus fotografías en esta página:

Esta es la biografía del autor de las fotografías:
http://viviendoconelsindromedeasperger.blogspot.cl/2015/09/experiencia-de-vida-de-camilo-un-joven.html

Vídeo en donde Diego, un adulto Asperger, nos habla sobre la importancia del diagnóstico oportuno.

miércoles, 15 de julio de 2015

El Diagnóstico TEA en adultos.


Le invito a ver este vídeo en donde hablo sobre El Diagnóstico de TEA en Adultos:


Si quiere complementar la información que he dado en mi vídeo, le invito a leer lo que he escrito al respecto:

Recibir un diagnóstico de un trastorno del espectro autista (TEA) tiene un impacto enorme en la vida de un individuo y  las personas cercanas a ellos. La forma de llegar al diagnóstico puede influir en las reacciones a la noticia y en las estrategias de afrontamiento. Entre los adultos con Síndrome de Asperger, un fuerte apoyo post-diagnóstico ha demostrado que mejora la calidad de vida, reduce los niveles de ansiedad y depresión.
La investigación sugiere que el proceso de diagnóstico puede ser aún más complejo  y prolongado para aquellos en el extremo alto funcionamiento del Síndrome de Asperger que buscan un diagnóstico en la edad adulta. En primer lugar, pueden experimentar retrasos más largos en recibir un diagnóstico debido a la presentación de más sutil rasgos autistas. En segundo lugar, pueden ser propensos a ver un mayor número de profesionales. Por último, tienen un mayor riesgo de ser diagnosticado con enfermedades mentales, esquizofrenia o trastornos de la personalidad.
Recibir un diagnóstico de  TEA en la edad adulta puede tener un impacto significativo en la vida del individuo y su opinión de sí mismo. De hecho, una serie de reacciones (tanto positivas como negativas) han sido documentadas.
Artista: Cecilia García Villa.

Dada la heterogeneidad evidente entre los adultos con Síndrome de Asperger, hay una necesidad de un estudio a mayor escala mirando a las experiencias de diagnóstico y apoyo posterior recibidas entre los adultos con TEA de alto funcionamiento. Hasta la fecha, ha habido poca discusión sobre las experiencias de diagnóstico de estas personas y esto es representativo de una mayor tendencia a centrarse en la investigación sobre el Síndrome de Asperger en niños.

Muchos de los encuestados señalaron que cuando inicialmente  abordado el tema del Síndrome de Asperger, se encontraron con la falta de comprensión de la condición. Los profesionales muestran visiones estrechas y estereotipadas e ignoran la gama de formas en que el TEA podría manifestarse en adultos en el extremo superior del espectro (que pueden haber desarrollado estrategias de afrontamiento para compensar las dificultades).
Un número de personas, comentó la importancia de que el médico tuviera un enfoque positivo de la revelación del diagnóstico. Para algunos era una revelación conocer a alguien que entendía su comportamiento y podría ofrecer nuevas pistas sobre sí mismo.

Escrito por Diego Yonathan Moreno Ramírez y por Burbujitas de Esperanza.

Si este vídeo les gusta lo invitamos a suscribirse a este canal para estar al tanto de los nuevos vídeos en este enlace.

Y este es mi Fanpage en donde publico mis vídeos y artículos sobre el Síndrome de Asperger:
https://www.facebook.com/a.lo.aspergiano/?fref=ts

La imagen utilizada en este escrito pertenece a Cecilia García Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página:

miércoles, 8 de julio de 2015

En Búsqueda del Diagnóstico.


He decidido elaborar este escrito debido a que varios adultos han manifestado esta inquietud al comentar mis escritos en este Blog. Sin ser yo una profesional encargada de diagnosticar, le puedo orientar, basándome en mi experiencia y en las de quienes han decidido buscar un diagnóstico tardío (lamentablemente antes no se sabía mucho acerca de este tema, por lo tanto, era más difícil reconocer este síndrome en los adultos), para que usted vaya en busca del diagnóstico, en caso de tener las sospechas de tener esta condición.
Lo primero que debe hacer, es buscar información sobre el Síndrome de Asperger, pero que se refiera a los ADULTOS Asperger (al final de este escrito encontrará enlaces de algunos sitios en la red, que he copiado, para que pueda leer sobre esta condición cuando se es adulto). Si usted se siente identificado con la mayoría de las descripciones escritas allí, entonces debe realizar el siguiente paso: Buscar un profesional CAPACITADO en el Síndrome de Asperger o TEA.
Algo muy importante con respecto a la hora de buscar un diagnóstico: Debe averiguar si en la ciudad donde usted vive hay algún profesional que se haya ACTUALIZADO sobre el Síndrome de Asperger, que sepa muy bien del tema, y no sólo sobre niños, sino que también sobre el adulto con esta condición. Es fundamental que este profesional tenga pacientes Asperger. No importa que usted lleve años con un psiquiatra o psicólogo, si él NO SABE sobre el tema, NO sabrá diagnosticarlo.
Artista: Cecilia García Villa.

Un profesional que no tiene claro que un adulto Asperger es capaz, con los años, de camuflar o imitar ciertas conductas, y que precisamente esto es lo que hace difícil el diagnóstico, NO SABE sobre el SA. Un profesional que espera que esta condición se "note" físicamente o en el "exterior" del adulto, NO SABE sobre el SA. Un profesional que cree que todos los adultos Asperger tienen voz monótona, que se balancean permanentemente y no son capaces de mirar al rostro de su interlocutor, NO SABE sobre el SA. Un profesional que piensa que un adultos Asperger debe "verse" igual que un niño con este síndrome, NO SABE sobre el SA. Un profesional que cree que los intereses y conductas de una mujer Asperger debe ser igual a la del varón con este síndrome, NO SABE sobre el SA. Porque un profesional que REALMENTE está capacitado sobre el Síndrome de Asperger, sabrá cómo identificarlo, NO SÓLO en niños, sino que también en ADULTOS, y no sólo en varones, sino que también en MUJERES, con las variantes que conlleva, tanto el género, como la edad del paciente (les recomiendo leer a Tony Attwood y a Tania Marshall).
Me ha escrito una chica, que al igual que varios adultos que conozco, y al igual que yo un día, sospecha que tiene el Síndrome, se lo dijo a su psiquiatra de años, y él no halló nada mejor que decirle que ella no tiene la condición porque "no se le nota físicamente" ¿Se da cuenta de la tremenda ignorancia que hay al respecto por parte de algunos profesionales que deberían saber muy bien lo que es el Síndrome de Asperger?
Artista: Cecilia García Villa.

Repito: No todos estos profesionales se manejan como debieran, en cuanto a este tema, y lo único que logran, desde su poca capacitación, es confundir aún más a quien va en busca de un diagnóstico. Cuando un adulto se siente identificado con TODAS las características de este Síndrome, es difícil que se equivoque. Un profesional con poca capacitación lo único que logra, es confundir aún más a quien ha vivido toda una vida confundido, al no diagnosticarlo correctamente, y a causa de esto, muchos hemos terminado medicados y sintiéndonos como "zombies" y tan confundidos como siempre, pues lo único que han detectado en nosotros es alguna COMORBILIDAD y no el síndrome en sí.
¿Quiénes pueden diagnosticar? Un neurólogo, psiquiatra o psicólogo, SIEMPRE Y CUANDO esté capacitado en el tema. Yo fui a una neuróloga buscando mi diagnóstico, y después de pagarle $40.000 pesos chilenos, y que ella viera mis reflejos con ese "martillito" golpeando mi rodilla, haciendo que caminara en línea recta y que siguiera con mi mirada su dedo, me dijo: "La verdad es que yo no sé mucho del Asperger" ¡Es NEURÓLOGA y no sabe sobre el SA! (agradezco que, por lo menos, fue sincera y reconoció no saber sobre el tema y no fue soberbia como otros profesionales, quienes no son capaces de reconocer que no saben sobre el síndrome y creen que por tener un título universitario, les exime de sus equivocaciones y poco conocimiento sobre esta condición). Conozco otros casos en que algunos PSIQUIATRAS le han dicho, a quienes van en busca del diagnóstico, que no tienen la condición por no ser "genios" o porque "asistieron a la universidad" o porque "no tienen cara de Asperger" (?). Así como conozco algunos psicólogos que se manejan muy bien en cuanto a la información que existe sobre el síndrome.
Artista: Cecilia García Villa.

Vuelvo a repetir: Lo que importa es que uno de esos 3 profesionales se MANEJE MUY BIEN en este tema, de lo contrario será dinero y tiempo perdido. Para mayor claridad, lea este artículo: Desmitificando el Síndrome de Asperger en donde he escrito sobre los mitos que algunas personas y profesionales esperan ver en un adulto Asperger, los cuales están totalmente errados. Recuerde que, aunque compartiendo las mismas características de un síndrome, NO tenemos por qué "vernos" todos iguales.
Esta frase es del psicólogo Tony Attwood, y no creo que ni un solo ADULTO Asperger no se sienta identificado con ella: "Para el Asperger, la vida es un escenario. El telón se levanta cuando están en público, y se baja cuando están en casa. Debido a que la otra gente no ve el problema, ponen en duda su salud mental (están solos)". Este párrafo se refiere, justamente, a lo que he tratado de explicar siempre: Que no nos "veamos" como la gente o el profesional "espera ver a un Asperger", NO significa que no tengamos la condición. Podemos aprender (¡Claro que SÍ se puede!) a "camuflar" nuestras conductas, una especie de "máscara" para que la sociedad no nos juzgue, no nos cuestione, nos integre, etc. etc. etc. Pero eso no quiere decir que llevar esa "máscara" de "funcionalidad" nos haga sentir feliz ni realizado, porque al llegar a casa, sólo queremos descansar de "actuar" y ser uno mismo. Si una persona fuese diagnosticada correctamente por un profesional CAPACITADO y a una edad temprana, no habría necesidad de usar "máscaras" sociales, pues con las adecuadas terapias se podría lograr la funcionalidad, pero de una manera agradable y no por OBLIGACIÓN como la mayoría de mi generación ha tenido que hacerlo. Si los profesionales no se capacitan como corresponde, seguirá existiendo personas sin un diagnóstico correcto, por tanto, seguirán confundidos utilizando la "máscara" para poder "encajar" acarreando debajo de ella, sólo malestar, malestar y MALESTAR.
Artista: Cecilia García Villa.

Para el diagnóstico, el profesional capacitado en el SA, debe pedir una entrevista con uno o ambos padres, hermano, tía o algún familiar que conozca a la persona con síndrome de Asperger desde pequeño en su diario vivir. Luego se entrevista en privado con cualquiera de estos familiares, y luego con la persona que va en busca del diagnóstico. El profesional que sabe sobre esta condición necesita ambos testimonios para llegar a una conclusión. Yo creo que esto lo hacen para descartar a un posible paciente que "crea" que tiene el síndrome por algo específico y esté equivocado en su apreciación. El familiar puede describir las conductas de uno cuando pequeño y en las diferentes etapas de la vida, con todos sus pro y contras. Esto es importante porque, como ya lo dije anteriormente, los adultos Asperger aprendemos a "camuflar" nuestras características con conductas aprendidas, por lo tanto, eso hace más difícil que se "note" el Asperger en nosotros, en cambio, son los más cercanos a uno, quienes han presenciado todas nuestras conductas desde que éramos pequeños y pueden describirnos mejor. 
El problema es cuando los padres se niegan a asumir que el hijo adulto tiene el síndrome, por lo tanto, no quieren acompañarle a la consulta. Es más fácil para algunos padres criticar las conductas de uno, pero no asumir que es por tener SA, y peor es cuando a uno no se le "nota en el exterior". Una ironía: Viven criticando nuestras conductas, pidiéndonos que "cambiemos" y actuemos "normal", pero cuando uno le explica el por qué no somos igual al resto de las personas, no aceptan el diagnóstico porque según ellos, somos "normales" (?).
Artista: Cecilia García Villa.

Si usted encuentra este poco apoyo en sus padres o familiares, es importante que los eduque con respecto al Síndrome de Asperger facilitándole material escrito o vídeos en donde se refiera al SA, para que así logren entender de qué trata y que no es un simple "capricho" creer que uno tiene esta condición, y que va mucho más allá de que se "vea en el exterior", porque lo que realmente importa es cómo uno percibe, piensa, siente y actúa debido a nuestra condición neurobiológica, y eso sí se "nota" en nuestras reacciones en diversas situaciones.
¿Por qué le sigo llamando Síndrome de Asperger si en el DSM-V no figura como tal? Eso lo sabrá en otro artículo que publicaré más adelante. El nombre no está en discusión en este artículo. 
En este vídeo Diego, un adulto con el Síndrome de Asperger, nos habla sobre el diagnóstico de TEA en Adultos

Las imágenes utilizadas en este escrito, pertenecen a Cecilia García Villa, una excelente artista con el Síndrome de Asperger, y pueden encontrar más de sus obras en esta página:

4 enlaces sobre las características de la mujer Asperger:
-https://youtu.be/VBXabxOiffc
-http://autismodiario.org/2011/04/26/incidencia-del-sindrome-de-asperger-en-la-mujer/
-http://feministia.blogspot.cl/2012/12/sindrome-de-asperger-mujeres.html?spref=fb
-http://autismodiario.org/2011/05/31/patrones-de-conducta-y-desarrollo-de-las-ninas-con-sindrome-de-asperger/

miércoles, 1 de julio de 2015

Experiencia de vida de Cristian Alberto, un joven con el Síndrome de Asperger.


Mi nombre es Cristian Alberto Martínez Orta, tengo 20 años de edad (En Agosto de 2015 cumpliré los 21 años), soy Egresado de la Universidad Tecnológica de León, con título en tramite de T.S.U: (Técnico Superior Universitario) en Tecnologías de la Información, y me diagnosticaron oficialmente a los 19 años de edad (un profesor de la universidad que es psicólogo) el Síndrome de Asperger, aunque yo me autodiagnostique a los 15 años de edad.
Nací el día sábado 6 de Agosto de 1994 a las 2:00 a.m. en la ciudad de Acámbaro, Guanajuato, México. La ciudad de Acámbaro es conocida por sus diferentes variedades de pan como: Acambaritas, Tallado, etc., pero no les vengo a hablar de eso. Hoy les platicaré mi experiencia de vida con el Síndrome de Asperger.
Recuerdo que cuando tenía 3 años de edad, mis padres se habían ido a vivir a Tarandacuao, ya que mi papá tenía su taller de Electrónica en esa ciudad, y por ende, varias personas de la misma lo conocían y le llevaban a reparar sus aparatos electrónicos. Mi infancia, a diferencia de lo que soy ahora, fue por decirlo de alguna manera, extrema, ya que recuerdo que me escapaba de casa a esa edad y salía corriendo a un enorme pastizal en donde estaba un circo que estaba ofreciendo sus funciones en la ciudad, y algo curioso aquí es que el Cristian de tres años corría muchos peligros: mi madre me dice que antes me encantaba corretear (perseguir) a los perros y a los pavos, y la verdad que si me sorprende, ya que ahora prefiero rehuirle a estos animales porque uno ya me mordió, pero varios colegas me han enseñado a no mostrar miedo cuando se ponen furiosos los perros cuando vamos de casa en casa predicando las buenas nuevas.
Cuando cumplí los 5 años de edad, ingrese al kínder y fue en este lugar donde muchas personas comenzaron a darse cuenta de que yo no encajaba en el ideal de “niño normal” que la sociedad suele formarse al tener expectativas promedio para los educandos que tienen esa edad. Recuerdo una vez que un amigo y un servidor nos salimos a la parte de atrás de nuestro salón y realizábamos muchas travesuras, y esto dio como resultado que nos llevaran a la dirección y la directora nos puso a hacer diferentes dinámicas (ejercicios) para poder encausar nuestras energías en algo que nos ayudaría más adelante. Al no haber “mejoras” de mi parte, debido también a que una vez en el salón de clases, abrumado por los compañeros de clase, sus griterías y sus travesuras, la comida que me había mandado mi mamá me supo horrible por tanto estrés y termine vomitando. La maestra les animo a mis padres a que me mandaran a una escuela especial debido a todos esos comportamientos que en ese entonces ni los maestros de la escuela, ni esa maestra, ni mis familiares cercanos podían dar nombre. Mi mamá se quedo sorprendida por esa “exhortación” que le hizo notar mi profesora, porque ella me ponía a hacer ejercicios de “letras, números y colores” y le sorprendía el avance que ya mostraba a esa edad en esos ámbitos. Mi mamá y mi papá decidieron que debería seguir en ese jardín de niños y como resultado, me pude graduar de allí, aunque con algunas miradas escépticas de algunos niños hacía mi persona.
Una fotografía reciente de mí.

A los 7 años de edad, y mejor específicamente, a los 8 años de edad, varios profesores en la primaria le volvieron a hacer saber a mis padres algunos detalles respecto a mi persona: ellos querían que comiera cosas que a mi no me gustan, ya que mis padres me mandaban un sándwich y un jugo envasado todos los días para mi almuerzo, y ellos le sugirieron que me ofrecieran más opciones para comer. Cuando me ofrecían más cosas para comer que eran diferentes a lo acostumbrado por mi, el olor, la apariencia y la consistencia de por ejemplo: frijoles, huevos, algunos guisados con chile, etc., me colapsaba y hacía tremenda rabieta hasta quedarme tranquilo, y como resultado de tanto intentar, mi madre me vio como caso perdido y decidió dejar de darme otras cosas para evitarse el estrés de lidiar con comportamientos que ella creía que eran porque pensaba que era un niño caprichudo y llorón.
(Nota: Ahora como más cosas que antes, pero siguen sin gustarme los frijoles, los huevos, algunos guisados, etc.)
(A los que me conocen, si les rechazo cortésmente algo, es para evitar lo que ya mencione anteriormente y no hacerlos sentir mal por culpa del Asperger, pero continuemos)
Una de mis primeras obsesiones fueron las cartas de un famoso juego derivado de un anime llamado Yu-Gi-Oh!, y mis padres jamás me quisieron comprar cartas de ese juego, porque creían que era una treta satánica para distraer a los niños, y como resultado de esa obsesión, investigue el diseño y medidas de cada elemento de la tarjeta y eso dio como resultado que yo creará mis tarjetas de Yu-Gi-Oh!, y como a mi hermana no le atraía en ese tiempo este juego, lo jugaba yo solo y me imaginaba que retaba a personajes como Yugi, Kaiba, Joy, etc.
Una de las cartas de juego de mesa.

A los 9 años, una profesora que estaba en pruebas para obtener su plaza, nos daba clases a nosotros, y esa profesora, a pesar de algunas características del Asperger que ya se notaban con mayor nitidez como mis intereses obsesivos y la poca o nula interacción con mis compañeros de clase, me estimaba muchísimo y destacaba mi inteligencia lógica, y varios más comenzaron a destacar este maravilloso don.
Y como resultado del reconocimiento de mi inteligencia, fuese para felicitarme o fuese en el caso de algunos, de envidia, a los 10 años comencé a obsesionarme con el método científico que explica respuestas a preguntas que alguien se realice en ese ámbito. Realizaba muchísimos experimentos de características infantiles, pero algunos ya me daban explicación a algunas preguntas que me hacía que eran típicas en mí. Para poder complementar mejor el procedimiento científico que realizaba durante la mayor parte del día, mis padres decidieron comprarme un microscopio educativo que aunque no igualaba a uno de laboratorio, me era suficiente para ver las células de tejidos vegetales, animales, y otras cosas que con una lupa no se pueden ver.
Así fue durante unos 2 años, después de clases y de terminar de comer y realizar mi tarea y ducharme, todo el tiempo restante lo empleaba para realizar experimentos en base al método científico y usaba mi microscopio para complementar el mismo. A los 11 años convencí a mi profesora que me dejará hacer cristales de sal y azúcar pero con una muestra pequeña de los mismos y que se los mostraría con el microscopio que tenían en la escuela. El experimento lo realice, pero nunca me pidieron llevar el portaobjetos con los cristales pequeños de azúcar que había realizado.
(Mi microscopio).

Algo que me sorprendió fue que a pesar de las características que ya se mostraban del Asperger en mí, gracias a una ronda de juegos de mesa, me hice amigo de una chica linda y maravillosa que a los 11 años fue mi novia y yo fui su novio. Aunque sinceramente no sabía como comportarme con una chica, me sorprendió de mí cuando una vez en un juego de la botella entre amigos de ella, ella y un servidor, sus amigos me preguntaron: ¿A quien quieres?
Y yo solo me limite a abrazarla y darle un suave beso. Eso me sorprendió, siendo que desde los 5 años odiaba que me besaran (aunque fueran familiares que yo quería), y también me sentía incomodo cuando me abrazaban, pero en ese momento, no se que ocurrió, solo mi cerebro ordeno realizar esa muestra de afecto para con ella, y ella se sintió feliz.
Sinceramente, lo que me pudo haber ayudado para haber tomado esa determinación de ser cariñoso con mi novia cuando tenía 11 años, fue que algunos familiares me fueron presentando más amigos y ellos se esforzaban por comprenderme mejor, aunque algunos de ellos perdían la paciencia conmigo.
Al entrar a la secundaria, cuando tenía 12 años, comenzó en mi otro interés, el cual, le sigo dedicando buena parte de mi tiempo libre y que es la música. A esa edad comencé a escuchar música Italo Disco, High Energy o Eurodance, gracias a un sonido que es popular en mi país: el faraónico PolyMarchs. Muchos compañeros me veían raro por eso, pero ellos preferían hacer eso a un lado y llevarse bien conmigo.
A esa edad muchos no sospechaban que era “diferente” a lo ordinario, a lo común, hasta que entre a segundo de secundaria. En segundo de secundaria las situaciones tan extravagantes e irresponsables comenzaban a aumentar en muchos (no todos) mis compañeros de clase y eso genero en mi una ansiedad terrible, ya que al no tener un medio portátil con el cual escapar del mundo (un reproductor de música), me la pasaba absorto en mi mundo, alejado de compañeros que presumían que ya habían sostenido relaciones sexuales con no se cuantas mujeres o de chicas que me daba tristeza que presumieran las cantidades excesivas que llegaban a beber de alcohol.
Disco original de música High Energy que me pertenece.

Todo eso, aunado a que mis compañeros comenzaron a hacerme bullying por no seguirles la corriente en muchos ámbitos como la moda, el trato hacia todos los maestros (fueran buenos o no), el no tener una novia, etc. Estos dos factores fueron un detonante de ansiedad, estrés, frustración y depresión para que yo ya no quisiera volver a la escuela. Pero a pesar de eso, a los 13 años comencé a buscar respuestas a preguntas más intrigantes que la ciencia no me dejo satisfecho con las respuestas y teorías que me ofreció para darle respuesta a las mismas, y empecé a analizar con publicaciones de los testigos de Jehová y literatura de alcohólicos anónimos las respuestas a esas cuestiones, y las respuestas lógicas, precisas y con una base científica que ambos me ofrecieron, me dejaron satisfecho. Uno de los 12 pasos de los doble a dice que para darle más sentido a la vida del alcohólico en recuperación, es concebir a un poder superior, y eso fue lo que yo hice, aun no siendo alcohólico, y para mi, ese poder superior es Jehová.
A partir de ese entonces comenzó en mi otro interés al que le dedico buena parte de mi tiempo libre, que es el analizar las escrituras y publicaciones de los testigos de Jehová para seguir dándole sentido a mi vida y no sentirme tan vacío, aunque como todos, soy una persona que se ha sentido débil, impotente y con valor ínfimo al momento de pasar dificultades en muchísimas ocasiones.
La edición de la biblia que estudio.

Otro interés obsesivo al que dedico tiempo y que más adelante me ayudó a ir sobreviviendo de a poco en poco a los misiles y ataques e indirectas que lanza el sistema industrial contra gente “extraña” y “rara” por no encajar en sus ideales de toda índole, y a tener buenos amigos, es la música metal y el gusto por estilos que son pocas personas que conozco que gustan también de lo mencionado anteriormente, como el jazz, el barroco, clásica, new age, etc.
A los 15 años comenzó a causar estragos más fuertes esa ansiedad, tristeza y estrés que venía sufriendo desde la secundaria, que ya acariciaba la idea de acabar con mi vida, ya que, a pesar de muchísimos logros de los cuales realmente me siento orgulloso (ser de los más altos en desempeño académico de la secundaria), y de los más altos al terminar el primer semestre en el bachillerato (Conalep), me sentía tan pésimo, que espere a la época que el sistema te pinta como “familiar y con felicidad” que es la navidad. Ya tenía listo el cinturón y una soga, y comencé a ahorcarme con la misma, pero un flashback de buenos recuerdos hizo que mis manos dejaran de hacer fuerza con el cinturón y ya no pude finalizar lo que ya estaba realizando.
Llore muchísimo y estoy agradecido con mi poder superior porque no dejo que yo mismo acabará con mi vida, y durante ese llanto, estuve reflexionando en todos esos momentos de felicidad que sentía al momento de estar acostado en cama escuchando buena música con un reproductor Mp4, algunos momentos fugaces de felicidad con mi familia, los momentos felices que tuve con una ex novia durante segundo de secundaria, y todo momento que me hiciese sentir pleno y feliz, y decidí darle un análisis más concienzudo a mi proyecto de mi vida, y estuve decidido a realizar todo lo necesario para poder cumplir con esos objetivos y metas trazados en ese documento.
Mi reproductor Mp4.

Durante mi estancia en la preparatoria mi interés obsesivo fue la música y leer las publicaciones de los testigos, y gracias a la música, pude rodearme de buenos amigos que destacaban en mi la inteligencia lógica que me ayudo a sobrevivir en programación, bases de datos, etc. Estos amigos siempre me ayudaron a ver la realidad de las cosas en el ámbito social, y de manera mermada comencé a ir reconociendo cuando algo me lo dicen en serio o en broma (aun sigo fallando en esto pero ya no igual como antes), e ir explotando otros talentos que yo tenía ocultos y que no sabía que estos son parte de mi verdadera esencia de ese Cristian que siempre sorprendía a sus profesores al momento de definir opiniones sobre un determinado tema o cuestión, y que es la escritura y la oratoria.
Lo de la escritura comenzó gracias a una búsqueda realizada a Google para bromear, busque Slayer vs Reggaetón, y la búsqueda me dirigió a un blog realizado por un chico unos 2 años mayor que yo, y tanta fue la inspiración de las entradas de este amigo, algunas de las cuales eran para criticar el sistema político y económico de México, que me anime a tener mi propio espacio en ese dominio de blogs y lo pueden encontrar como Metalheadantisistema en Google.
También gracias al boom que tuvo durante esos años el sitio argentino Taringa, fue como comencé mi camino como escritor, y me anime a comenzar a escribir un libro, en el cual explicaba a manera de diario personal con un personaje ficticio similar a mí, las vivencias de un adolescente en el ámbito de pareja.
A los 15 años comencé a ver en televisión la teoría del big bang, y fue mediante una investigación que di con el síndrome de Asperger. Yo me quede intrigado y dije: ¿Qué es eso del Síndrome de Asperger? Busque información respecto al mismo y decidido, comencé  a leer. No les mentiré que cuando comencé a leer las características de las personas Aspies, sentí un alivio enorme saber que todo eso que consideraba excentricidades en conjunto tuviera un nombre, y lloré muchísimo al saber que había más gente con experiencias similares a las mías o vivencias o malentendidos con la sociedad, aunque a partir de ahí comenzaría el calvario de la aceptación y el cariño hacía uno sabiendo que por más que uno se esfuerce por sobrevivir en el mundo, el Asperger seguirá en la persona o en este caso en mí hasta que este sistema se acabe y se vaya por un caño, o si llego a morir antes de que eso pase.
Comencé ese calvario, aunque mis familiares cercanos no estaban convencidos de que yo fuera Aspie, ya que lo asociaban a ser autista, siendo que el ser autista y Aspie es completamente diferente. Ellos creían eso porque veían mi inteligencia en funcionamiento, que es un poco superior a la de los demás, y pensaban que no debía de ser Aspie, porque ellos creían que Aspie es sinónimo de Autista, cuando no es así.
En el bachillerato, seguía sin pareja a pesar de que algunas chicas “querían salir conmigo” pero supe que eso no era cierto.
Ahí fue cuando esas habilidades sociales comenzaron a dejar de ser tan mermadas, aunque aun me falta muchísimo por recorrer para no fracasar constantemente a nivel social.
Cuando cumplí 18 años, una vez terminado el bachillerato y con graduación y honores, decidí comenzar la universidad. Fue cuando decidí analizar concienzudamente las escrituras y me hice testigo de Jehová. En las reuniones de entre semana que celebran los testigos, hay una que se llama Escuela del ministerio teocrático y fue gracias a esa reunión que comencé a potenciar y mejorar mis habilidades de oratoria, y gracias a las mismas, ya no soy igual de tímido y retraído como antes, aunque seamos sinceros, luego me da miedo ir de casa en casa y no saber la respuesta del que me va a atender.
En la universidad los niveles de ansiedad y estrés no fueron igual de fuertes que en la secundaria, ya que el tener a la mano un medio con el cual poder escapar antes de que mi paciencia se acabe, que es mi celular para poder escuchar música con audífonos, y seguir un consejo que dice: Asegurarse de las cosas más importantes, las explosiones y gritos fueron menos.
Mis audífonos que uso actualmente para escuchar música detenidamente.

El seguir ese consejo me ha ayudado en muchos ámbitos, no solo el escolar, ya que así primero realizo lo que más tiempo consume (trabajo, tareas del hogar (que hacer en México), etc.), y luego me queda bastante tiempo para poder acostarme y leer algo, ver alguna serie como Isla del Drama, o escuchar música y sentirme pleno en ese mundo, el cual, esta listo para recibirme siempre que sea necesario.
A los 18 años conocí en persona a un Aspie que es mucho más grande que yo en edad, pero ambos nos llevamos bastante bien y el ha sido un verdadero apoyo cuando más lo he necesitado, e igual yo para con el. Acostumbro quedar con el a ver una película, un concierto filmado, o simplemente cotorrear (hacer chistes y comer botanas fritas) en su casa, y esto también nos ayuda, ya que ambos olvidamos los problemas y ansiedades que nos rodean porque desgraciadamente sigue habiendo mucha ignorancia respecto al síndrome de Asperger, y eso, muchas veces sigue trayendo malos entendidos con algunas personas.
Teniendo el apoyo de amigos sinceros como mi amigo Aspie llamado Jesús y esforzarme por seguir el consejo de asegurarme de las cosas más importantes, todo eso me ayudo a sobrellevar la universidad.
A los 2 meses después de que termine la universidad, conocí a una colega de creencias que se enamoro de mí. Fuimos novios durante 6 meses y medio aproximadamente, y a pesar de las discusiones que luego teníamos (Ella también es Aspie, ella es autodiagnosticada, yo le ayude con algunos test e información), nos amábamos demasiado y los momentos románticos y lindos fueron más que las discusiones. Un error que cometí fue seguirle la idea a ella de comenzar a realizar agendas y presupuestos para nuestra futura vida de casados, ya que después de los 6 meses de noviazgo, ella decide terminar conmigo por culpa de traumas que le quedaron producto de la convivencia con un antiguo ex novio que la trataba mal.
Me sentí un fracasado en el ámbito de pareja y volví a intentar suicidarme. De nuevo, mi poder superior acude en mi apoyo deteniéndome con otro flashback de recuerdos hermosos y maravillosos que había vivido recientemente, y decidí no volver a intentar suicidarme nunca más.
Aunque al principio me costo algo de trabajo, fui muy cariñoso con mi ex novia y le hacía sentir siempre la mejor. Esto lo logré leyendo libros respecto al noviazgo y mis experiencias con mis otras dos ex novias.
Actualmente estoy desempeñando funciones dentro de la congregación a la que asisto, realizo pequeños trabajos por mi cuenta, trabajo algunos días a la semana en un café-Internet que es propiedad de un amigo que también le agradezco muchísimo todo el apoyo que me ha brindado, escucho muchos discos durante mi tiempo libre, aprovecho mis cualidades de oratoria para motivar a más personas a seguir siendo lo mejor para beneficio de ellas mismas y de los demás, y sigo leyendo información de las publicaciones de los testigos, leo las escrituras, apoyo a mi mamá en algunas tareas del hogar (aunque luego las hago más tarde de lo acordado), y gracias al apoyo de muchos, he logrado seguir adelante, y espero más adelante poder tener una pareja estable y fiel con la cual poder compartir muchas cosas en diferentes ámbitos. Espero que esta experiencia les haya gustado queridas amigas y amigos.
Para despedirme, les quiero hacer una cordial invitación a que visiten mi blog (el nombre es una parodia del diario de Dross Rotzank (Youtuber que me ha ayudado con ideas de como trollear a gente que me quiere hacer sentir menos)), en el cual, expongo sobre el síndrome de asperger y les doy un pequeño panorama del mundo en el cual me refugio cuando la ansiedad y el estrés me quieren dominar:
También les invito a que me den like a mi página de Facebook: Yo soy Aspie Melómano. En esta página encontrarán los links a las actualizaciones más recientes de mi blog:
Yo soy Aspie Melómano:
Y por último los invito a mi canal de YouTube que he tenido abandonado debido a otras ocupaciones y a los privilegios que desempeño en mi congregación:
Me pueden encontrar como el Asperger Melómano Anónimo y demás.

Muchas gracias a todas y todos por su valiosa atención. Espero que este humilde escrito ayude a más personas Aspies y a sus familiares, a los profesionales, a los psicólogos, a los empleadores, que los Aspies también tenemos hermosas cualidades con las cuales podemos destacar en algún ámbito.
Gracias a todos de nuevo.
Aquí les dejo un vídeo en donde participo de una entrevista realizada por otro joven Asperger: